Olas gigantes azotan Europa

Ocasionan daños en Portugal y en el Reino Unido

Arriba,  un integrante de los servicios de emergencias ayuda en una zona afectada por oleaje en Aberystwyth, Reino Unido. A la izquierda, una ola gigante rompe contra el faro de Douro, en Oporto, Portugal

OPORTO, Portugal.- Varias olas gigantes dejaron de saldo ayer al menos cuatro heridos leves y arrastraron algunos vehículos en la localidad portuguesa de Foz, en Oporto, informaron las autoridades locales.

De acuerdo con portales en internet, como “La Razón”, de España, los heridos fueron dos hombres y dos mujeres, todos mayores de 60 años, quienes fueron trasladados al hospital más cercano tras haber sufrido contusiones leves, al ser derribados por las grandes olas.

El accidente ocurrió ayer por la tarde cerca de la playa de Ourigo, donde el mar superó el muro que le separa de la calzada, arrastrando a su paso a numerosos vehículos que chocaron entre sí.

Las autoridades establecieron un perímetro de seguridad en la zona y emitieron un aviso a la población ante el riesgo de fuertes precipitaciones, vientos y olas de hasta 16 metros de altura.

Toda las costas norte de Portugal, entre Viana do Castelo y Oporto fueron declaradas en situación de alerta roja por el temporal que también ha provocado inundaciones, desalojo de viviendas y numerosos desperfectos en mobiliario urbano.

En Londres, las autoridades británicas advirtieron que vientos con rachas de hasta 112 kilómetros por hora y olas gigantes provocarían ayer inundaciones en algunas zonas costeras del Reino Unido, al continuar el fuerte temporal que azota el país desde hace unos días, de acuerdo con la agencia EFE.

Las áreas más afectadas serían las del oeste y las del sur de Inglaterra, según la Oficina Meteorológica británica, que anticipó nuevas inundaciones potencialmente “peores que las vistas en las últimas jornadas”.

En Canadá, una ola de aire ártico combinada con tormentas de nieve en varios puntos del país mantiene gran parte de ese país atenazado en uno de los peores inviernos que ha vivido en los últimos años.

En el centro del país, en las provincias de Saskatchewan y Manitoba, las temperaturas se acercaban ayer a los 50 grados Celsius bajo cero con el efecto viento, mientras en Toronto, la principal ciudad del país, el día se inició con precipitaciones de lluvia helada que dificultaron la circulación.Y en la provincia de Terranova y Labrador, en la costa del Atlántico del país, unas 30,000 personas seguían ayer en la oscuridad después de que una tormenta de nieve, que depositó 40 centímetros de nieve, provocara el sábado un incendio en una subestación eléctrica.El accidente dejó sin electricidad inicialmente a unas 90,000 personas en San Juan de Terranova, la capital de la provincia.Las autoridades de Terranova y Labrador ordenaron ayer el cierre de todas las escuelas de la provincia hasta el miércoles, cuando se espera que las condiciones meteorológicas mejoren.En Ontario y Québec la principal preocupación de las autoridades es la formación de hielo debido a los bruscos cambios de temperatura en localidades como Ottawa y Toronto.En Ottawa, a primeras horas de ayer la temperatura pasó en poco más de 30 minutos de 4 grados centígrados a menos 2 grados.

La formación de hielo provocó la cancelación y retraso de numerosos vuelos que tenían previsto partir del aeropuerto internacional de la capital canadiense.Los meteorólogos advierten de que la situación empeoraría conforme avanzara el día. En la noche se esperaba que los termómetros se situaran en -23 grados Celsius aunque el efecto térmico por el viento se sentirá como -33 grados.El aeropuerto de Montreal también tiene muchos de sus vuelos retrasados por las condiciones meteorológicas. La situación se complicaría en la noche si caen los 20 milímetros de lluvia helada previstos por los meteorólogos en Montreal.En Toronto, las autoridades municipales declararon una alerta de frío extremo, ante las previsiones de que la sensación térmica en la ciudad se situara horas después entre -35 y -40 grados centígrados.Hace dos semanas la ciudad sufrió una devastadora tormenta de hielo que dejó a 250,000 personas sin electricidad durante varios días y que destruyó las copas de un 20 % de los árboles de la ciudad.Los meteorólogos han señalado que las difíciles condiciones que se viven en gran parte de Canadá es fruto de la confluencia de dos sistemas, uno de altas presiones que procede de Alaska y uno de bajas presiones que se ha desplazado de las regiones árticas de Rusia y Canadá hacia el sur de Norteamérica.




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