Nuevas esperanzas en la búsqueda del avión

Un satélite francés halla restos en el Océano Índico

Una mujer, pariente de uno de los pasajeros del avión perdido de Malaysia Airlines, es entrevistada por reporteros de varios medios en Pekín. Francia anunció ayer que halló posibles restos de la aeronave

PARÍS (EFE).- El Ministerio francés de Asuntos Exteriores informó ayer de que después de que un satélite galo encontró nuevas imágenes de objetos en el Océano Índico que podrían pertenecer al avión de Malaysia Airlines desaparecido, el país va a destinar medios adicionales en la búsqueda.

“Francia ha decidido movilizar medios complementarios para continuar la búsqueda sobre la zona identificada. Los resultados se transmitirán de forma inmediata a las autoridades malasias”, indicó un portavoz ministerial, sin precisar el despliegue.

Las imágenes realizadas por ese satélite, según se afirmó en un comunicado, han permitido localizar restos flotantes en una zona del océano Índico situada a unos 2,300 kilómetros de la ciudad australiana de Perth.

El portavoz confirmó que esos primeros datos fueron comunicados inmediatamente a las autoridades de Malasia, encargadas de la coordinación de la búsqueda de ese avión que el pasado día 8 desapareció del radar unos 40 minutos después de despegar de Kuala Lumpur con destino a Pekín.

Las autoridades malasias fueron las primeras en anunciar que habían recibido nuevas imágenes de objetos de un satélite francés en la zona donde desde hace cuatro días se busca esa aeronave, en la que viajaban 239 personas.

Frustración e ira

Al igual que otros familiares de los pasajeros del vuelo 370 de Malaysia Airlines, la frustración e ira de Wang Zheng por la falta de información veraz sobre el destino de sus familiares sigue aumentando dos semanas después que el avión desapareció.

“Lo peor es el torbellino emocional por el que he estado pasando. No puedo comer, no puedo dormir. Todos los días he soñado con mis padres”, dijo el ingeniero en tecnología informática de 30 años que radica en Pekín.

Su padre y madre, Wang Linshi y Xiong Yunming, viajaban en el avión desaparecido como parte de un grupo de artistas chinos en una gira turística por Malasia.

La desaparición de la aeronave el 8 de marzo ha golpeado a China con especial dureza ya que 153 de las 239 personas a bordo eran de ese país. Fue el primer incidente de gran envergadura en afectar a los viajeros chinos desde que comenzaron a hacer visitas al extranjero en grandes números aproximadamente hace una década. El gobierno de China respondió con un dinamismo casi sin precedentes al enviar cerca de una decena de navíos y varios aviones al esfuerzo de búsqueda y asignar a funcionarios gubernamentales para reunirse con los familiares y servir de enlace con las autoridades malasias.Parientes como Wang han interrumpido su vida personal y profesional mientras aguardan alguna noticia sobre el destino de sus familiares.En un amplio complejo hotelero en Pekín, los parientes se levantan cada mañana y desayunan (al menos los que pueden hacer acopio de apetito) antes de asistir a una sesión informativa sobre el avión. Luego sigue otro largo día de mirar los noticieros y aguardar, antes de otra sesión informativa nocturna que inevitablemente ofrece pocos datos adicionales.El jueves pasado se informó que imágenes de satélite habían capturado restos que podrían ser del Boeing 777 perdido en el sur del Océano Índico. Esa noche, funcionarios malasios volaron a Pekín para comunicarse directamente con los parientes.Sin embargo, las búsquedas por avión y barco no avistaron nada. La presentación de los funcionarios fue en gran medida una reiteración de lo que ya se sabía.”Estamos agotados”, dijo Wang. ¿Por qué el avión voló tan lejos? ¿La gente sigue viva? ¿Esta nueva información es confiable? Así me siento”.

China | Afectados

Una gran parte de los pasajeros del avión eran de nacionalidad china.

Duro golpe

La desaparición de la aeronave el 8 de marzo ha golpeado a China con especial dureza ya que 153 de las 239 personas a bordo eran de ese país.

Primer incidente

Fue el primer incidente de gran envergadura en afectar a los viajeros chinos desde que comenzaron a hacer visitas al extranjero en grandes números hace una década.

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