Monjas cooperarán con investigaciones sobre fosa con niños

Imagen de la casa “El hogar” donde fueron encontrados 800 esqueletos de niños en una fosa en Irlanda

DUBLÍN (EFE).- Una orden de monjas católicas aseguró hoy que colaborará con las autoridades irlandesas en cualquier investigación sobre los casos de enterramiento de niños en fosas sin identificar ocurridos en centros gestionados por religiosas.

En un comunicado remitido hoy a la cadena pública RTE, las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús aseguraron que están dispuestas a cooperar con cualquier pesquisa que aspire a arrojar luz sobre “un capítulo muy triste de la sociedad irlandesa”.

El hallazgo de unos 800 esqueletos de niños en una fosa séptica cercana a un convento de monjas ha generado polémica en Irlanda, donde la Iglesia católica ha afrontado décadas de escándalos por los casos de abusos a miles de menores.

La investigación de una historiadora irlandesa ha confirmado que podría haber 796 bebés y otros menores enterrados en una fosa sin identificar en lo que antiguamente era un convento católico en Tuam, en el condado irlandés de Galway (oeste de Irlanda).

Catherine Corless ha descubierto certificados de defunción que indican que cientos de niños yacen en el espacio que ocupaba un tanque séptico del edificio conocido como “El Hogar”, que acogía a madres solteras y que estuvo regido de 1926 a 1961 por la hermandad de monjas del Bon Secours.

Las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús también gestionaron durante años otras tres casas de acogida para madres solteras en sus congregaciones de Bessborough (sur), Castlepollard (al oeste de Dublín) y Sean Ross Abbey (centro).

En torno a esa última gira el argumento de la película “Philomena”, que recibió cuatro candidaturas a los Oscar este año y que relata los esfuerzos de Philomena Lee para encontrar a su hijo, dado en adopción a una familia estadounidense después de nacer en Sean Ross Abbey.

Según la cinta y el libro en el que está basada, Lee se topó con los intentos de las monjas por entorpecer su búsqueda, dejando entrever que quemaron todos los registros y que obtuvieron beneficios económicos por las adopciones.

La polémica generada está aumentado la presión sobre el Gobierno de Dublín, de coalición entre conservadores y laboristas, para que inicie una investigación sobre este asunto.

De momento, los ministros de Justicia y de Infancia, Frances FitzGerald y Charlie Flanagan, respectivamente, se han comprometido a estudiar la cuestión para determinar cual es la mejor vía de actuación.

En otro comunicado, el arzobispo de Tuam, Michael Neary, señaló anoche que también cooperará con cualquier pesquisa, pero reiteró que su diócesis nunca ha estado implicada en la gestión de las casas de acogida de las monjas del Bon Secours.

“En este caso, existe un claro imperativo moral que obliga a las hermanas del Bon Secours a hacer frente a sus responsabilidades por el bien común”, declaró el prelado en la nota.

Corless ha asegurado que el hallazgo de los 800 esqueletos es solo la punta del iceberg y sostiene que el Gobierno guarda en secreto los certificados de hasta 4.000 bebés que fueron enterrados en otras fosas sin identificar durante décadas.




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