Líder Liberty Reserve, reclamado por EEUU, dice ser víctima de caza de brujas

 

MADRID (EFE).- Arthur Budovsky, fundador y máximo responsable de Liberty Reserve, considerada una plataforma financiera del cibercrimen, se negó hoy a ser extraditado a EEUU para ser juzgado y atribuyó el proceso a una “caza de brujas”.

“Nunca tuve conocimiento de que alguno de los clientes de la empresa fuera un delincuente”, aseguró hoy Budovsky durante su comparecencia ante un juez de la Audiencia Nacional española en la vista sobre la petición de extradición planteada por EEUU.

Budovsky es un estadounidense de origen ucraniano que adquirió la nacionalidad costarricense tras casarse con una mujer a la que supuestamente pagó una suma de dinero a cambio del matrimonio.

Ingresó en prisión el 29 de mayo pasado por orden del juez español Pablo Ruz mientras se resolvía el proceso de extradición impulsado por EEUU.

En la comparecencia de hoy el empresario afirmó que Liberty Reserve, con sede en Costa Rica, fue creada con “un sistema de tolerancia cero al abuso” y que ante cualquier “sospecha” de irregularidades se informó a las autoridades competentes.

Manifestó que “la compañía y el software se idearon solamente para recibir transferencias bancarias”, unas transferencias que la Policía cree que realizaban ciberdelincuentes a través de esta plataforma, que se publicitaba en internet como “el mayor procesador de pagos y de transferencias económicas”.

Budovsky apuntó que sus problemas con las autoridades estadounidenses comenzaron en 2011 cuando le pidieron que proporcionara el código fuente de la compañía, a lo que él se negó porque “es como si alguien le pidiera a Coca-Cola que revelara su fórmula secreta”.

En una carta leída al término de la vista señaló que el “ataque” a él y a su compañía obedece a un intento de Estados Unidos de proteger su “monopolio” y su “control” en las plataformas de transferencias.

Además, alertó de que con este proceso las autoridades estadounidenses tendrán acceso a los datos de más de los 800.000 usuarios que estaban registrados y a los detalles de 44 millones de transacciones bancarias.

El dirigente de Liberty Reserve fue detenido en el aeropuerto de Barajas junto a su presunto lugarteniente -Azzeddine El Amine, de origen marroquí y también de nacionalidad costarricense- cuando se encontraban de tránsito procedentes de un vuelo de Marruecos y con destino a Costa Rica, sede de Liberty Reserve.

La detención de ambos se produjo en el marco de la mayor operación contra el blanqueo de dinero realizada conjuntamente con las autoridades judiciales y policiales de Estados Unidos, y que culminó con registros en diferentes países y cinco detenciones- dos en Madrid, dos en Estados Unidos y una en Costa Rica.

Se calcula que el entramado desarticulado habría efectuado más de 55 millones de transacciones ilegales en todo el mundo, cuyo importe superaría los 6.000 millones de dólares procedentes de delitos relacionados con el fraude financiero, piratería informática, tráfico de drogas y pornografía infantil.

La historia de Liberty Reserve en Costa Rica empezó en 2009 con una serie de transacciones detectadas como sospechosas por el sistema bancario nacional que en 2011 derivaron en una investigación del ministerio público.

Aun así, la organización siguió funcionando por medio de “compañías pantalla”.

A la investigación se sumaron después otros países, especialmente Estados Unidos, cuyas autoridades entregaron una comisión rogatoria internacional a España para investigar las actividades de los dos máximos responsables de la empresa, que mantenían cuentas en entidades bancarias de nuestro país.




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