Las revelaciones de un jefe de la Camorra amenazan a la mafia napolitana

 

Cristina Cabrejas

ROMA (EFE).- Las revelaciones sobre las relaciones con el mundo empresarial y la política italianos que desde la cárcel está haciendo Antonio Iovine, considerado uno de los jefes de la Camorra, amenazan con sacudir los cimientos de la mafia napolitana.

La noticia de que Iovine, considerado el “ministro de Economía” de la Camorra, estaba empezando a colaborar con la Justicia se veía como un terremoto para la organización criminal, pero ahora que la prensa comienza a publicar lo que está contando se cree que puede incluso acabar con ella.

Los medios de comunicación han publicado las primeras declaraciones de Iovine, que servirán como pruebas para algunos procesos judiciales y en las que relata cómo funciona el sistema camorrista y cómo está extendido en todo el territorio de la región de Campania, cuya capital es Nápoles, y controla cualquier tipo de contrata y los ayuntamientos.

Iovine habla del clan al que pertenece, Los Casaleses, el más feroz y poderoso de la Camorra, y al que dice que él y otro de sus jefes históricos, Michele Zagaria, arrestado en 2011, dieron “una dimensión esencialmente empresarial”.

“Se trata de un sistema en la que están implicados empresarios y funcionarios y que consiente controlar así cualquier tipo de concurso y asignación de obras públicas en los ayuntamientos al clan”, explica en las declaraciones a los investigadores que recoge la prensa.

Iovine asegura que para hacerse con este control ya no hace falta “usar la violencia” para extorsionarles o “hablar de manera explicita”, pues se ha convertido en algo habitual.

“A los empresarios se les ofrece una especie de paquete completo”, agrega, y la posibilidad de no tener que ocuparse de nada más porque el miembro del clan será su único interlocutor.

“Hay dinero para todos. Es un sistema completamente corrupto sobre todo entre los políticos y los alcaldes, que son ellos mismos quienes tienen intereses en favorecer a uno u otro empresario (…) En esto la política no tiene colores (en referencia a izquierda o derecha), ya que para todos funciona igual”, dijo en uno de los interrogatorios a los que fue sometido este mes.

Iovine agrega que la Camorra ya no necesita ni amañar las elecciones municipales para controlar el territorio.

“A mi me daba igual quién se presentaba a las elecciones a alcalde porque el ganador, fuera quien fuera, automáticamente pasaba a ser parte del sistema”, resalta.

Estas revelaciones demuestran que las actividades de la Camorra van más allá del tráfico de drogas y que ahora se apunta, sobre todo, a la gestión de las basuras y de la llamada “economía verde”.

El clan de los Casaleses ha sacado partido, según Iovine, a las obras para la construcción de explanadas donde acumular los bloques de residuos ecológicos en la localidad de Villa Literno, pero también se infiltró en las contratas que concedió el Ministerio de Agricultura cuando el titular era Gianni Alemanno (2001-2006) para reforestar algunas áreas.

Iovine desvela también “la regla del 5 por ciento” que introdujo su clan y por la que se pagaba este porcentaje “para todo, recomendaciones, favoritismos, sobornos…”

El exjefe de Los Casales puntualiza que cada mes se conseguían unos 350.000 euros de beneficios.

Los sueldos de los camorristas van desde los 2.000 hasta los 15.000 euros, pero Iovive relata que él podía contar con hasta 140.000 euros al mes para cubrir los gastos para seguir escondido y de las personas que se ocupaban de cubrirle las espaldas.

Iovine -de 50 años, conocido como “O Ninno” (el niño)- también ha confesado todos sus crímenes como sicario de clan y cómo llegó a ser el gestor de todos los asuntos económicos de Los Casaleses.

En el momento de su captura, el 17 de noviembre de 2010, Iovine estaba en la lista de los 30 mafiosos en paradero desconocido más peligrosos de Italia.

Actualmente, se encuentra en la cárcel de Cerdeña bajo el estricto régimen carcelario de aislamiento conocido como “41 Bis”, que impide cualquier contacto con el exterior, entre otras cosas.

Los Casaleses son los que han “condenado a muerte” al escritor italiano Roberto Saviano, quien en su libro “Gomorra” desveló las actividades ilegales y el funcionamiento de este clan.

Saviano fue el primero en opinar que la decisión de Iovine de colaborar cambiaría “para siempre el conocimiento sobre las verdaderas relaciones entre el mundo empresarial y la criminalidad” y que sus declaraciones harían “temblar una gran parte” de la política y las instituciones.




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