Las “aguas altas” amenazan la supervivencia de Venecia

VENECIA (Notimex).- Fundada en torno al siglo V de nuestra era por habitantes de tierra firme que escapaban de las invasiones bárbaras, la ciudad de Venecia es amenazada actualmente por las mismas aguas que en el pasado representaron una protección frente a las hordas de Atila.

Según las asociaciones ambientalistas, Venecia es una de las urbes bajo mayor riesgo en Italia y en el mundo por el aumento del nivel del mar, a su vez provocado por el calentamiento global.

“Las consecuencias del calentamiento global son desde hace años evidentes en todo el planeta y es Venecia uno de los lugares en mayor peligro”, confirmó Luca Iacoboni, responsable de la Campaña de Energía y Clima de la oficina en Italia de Greenpeace.

La embarcación ‘Rainbow Warrior’ de la asociación ambientalista atravesó recientemente el Canal Grande y pasó frente a la Plaza de San Marco veneciana en el contexto de su campaña “No es un país para fósiles”, con la que promueve el uso de fuentes de energía renovables.

El tema es especialmente sensible para los habitantes de Venecia, que en los últimos años han visto aumentar exponencialmente el llamado fenómeno del ‘agua alta’, es decir, de las inundaciones que afectan el centro histórico de una urbe formada por un conjunto de 118 islas unidas entre sí por 455 puentes.

Aparentemente el parteaguas quedó establecido el 4 de noviembre de 1966, cuando la ciudad fue afectada por un evento extremo y catastrófico y quedó sepultada bajo una marea de 194 centímetros de altura.

Más de 160 mil viviendas quedaron bajo las aguas y muchos de sus habitantes se vieron obligados a emigrar a localidades en tierra firme como Mestre, que se ha convertido así en una “ciudad dormitorio” a la que también han llegado miles de venecianos que no pueden pagar las altas rentas en la Venecia histórica.

El último censo habla de que la ciudad de los canales tiene solamente 56 mil habitantes (frente a un flujo de turistas anual estimado en 24 millones de personas), mientras que hace poco más de medio siglo contaba con 170 mil.

Según datos del municipio veneciano, desde el aluvión de 1966 hasta 2010 las ‘aguas altas’ que superaron los 110 centímetros sumaron 191, mientras que en el periodo de 1926 a 1965 se registraron solamente 21.

Fue frente a esa evidencia que en 2003 iniciaron los trabajos del llamado MOSE (Módulo Experimental Electromecánico), que en italiano significa también Moisés, como el profeta que dividió las aguas del Mar Rojo para que el pueblo hebrero escapara del ejército egipcio.

El MOSE es un sistema de 78 grandes compuertas diseñadas para salvaguardar a la laguna de Venecia y a la propia ciudad del aumento del nivel del mar.

Forma parte de un gran proyecto que incluye el reforzamiento de los litorales, el aumento del nivel de las franjas de playa y la pavimentación de las zonas aledañas a la laguna por el que se busca garantizar la defensa de la urbe de una subida de hasta tres metros del nivel de la marea.

Según el ‘Consorzio Venezia Nuova’, encargado de los trabajos por el ministerio italiano de Infraestructuras, las obras se encuentran con un avance del 80 por ciento y se espera que sean terminadas en 2016.

Aseguró que las labores no se vieron afectadas por el reciente arresto del alcalde de Venecia, Giorgio Orsoni, el gobernador de la región del Vento, Giancarlo Galan y otras 34 personas acusadas de corrupción y desvío de recursos en el marco de los trabajos del MOSE.

De acuerdo con ‘Consorzio Venezia Nuova’, las compuertas móviles que componen el sistema han sido edificadas frente a las tres bocas de puerto y separarán temporalmente la laguna del mar en caso de alta marea.

En la boca del puerto del Lido hay dos filas de compuertas de 21 y 20 elementos, respectivamente, conectadas por una isla artificial. En la boca del puerto de Malamocco hay otras 19 compuertas y 18 más en la boca del puerto de Chioggia.
En condiciones de alta marea las compuertas serán vaciadas de agua a través de la entrada de aire comprimido, lo que provocará su elevación para detener las aguas.

El costo total de la obra habrá alcanzado más de cinco mil 500 millones de euros (unos siete mil millones de dólares) para cuando sea finalizado en 2016.

Esto ha provocado protestas de ambientalistas y asociaciones civiles, según las cuales sistemas similares en Londres y Amsterdam han sido mucho más económicos.

“El gobierno financia únicamente las grandes obras como el MOSE que destruirán a Venecia y tendrán consecuencias irreversibles”, alertó la organización Italia Nostra, que se bate por la recuperación y conservación del patrimonio artístico italiano.




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