La ONU espera autorización para entrar en Homs con ayuda

La ONU espera autorización para entrar en Homs con ayuda

GINEBRA (EFE).- Un cargamento de la ONU con alimentos para 2,500 personas está listo para entrar en el casco antiguo de la ciudad siria de Homs -donde no ha llegado casi ninguna ayuda humanitaria en los dos últimos años- en cuanto reciba autorización, indicó hoy la ONU.

El acceso humanitario a Homs ha sido el primer tema tratado en las negociaciones de paz que tienen lugar desde el pasado viernes en Ginebra entre el Gobierno sirio y la oposición, pero dos días después de anunciarse que un acuerdo en este sentido era inminente, la ayuda sigue sin llegar a la Ciudad Vieja de Homs.

“El centro de almacenamiento en Homs está preparando un convoy para distribuir asistencia humanitaria urgente a las familias bajo asedio, que no han recibido ayuda durante casi dos años”, declaró la portavoz del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Elizabeth Byrs.

Este organismo, que funciona como uno de los principales brazos humanitarios de la ONU, tiene “camiones cargados a la espera de entregar alimentos a las familias cercadas”.

También está preparado para suministrar raciones alimenticias listas para el consumo a las mujeres y niños que decidan evacuar la zona bajo asedio armado, como lo prometió el Gobierno a través de su equipo negociador.

El plan es entregar raciones para 500 familias (suficiente para 2,500 familias durante un mes), cifra que coincide con los cálculos de la oposición sobre el número de civiles que permanecen atrapados en Homs.

El cargamento incluye material médico para “varios miles de personas durante uno a dos meses”, 500 dosis de vacunas de polio y medicinas para casos de cólera, además de medio millar de paquetes con ropa de invierno para niños.

Byrs señaló que su organismo ha tenido acceso a otras partes de la provincia de Homs y que el pasado diciembre entregó -excepto en el casco antiguo de la ciudad- raciones para 687,000 personas en cincuenta puntos distintos.

Asimismo, suministró combustible -para calefacción y la preparación de alimentos- a decenas de miles de familias desplazadas que viven en refugios temporales.




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