Kiev hace oídos sordos al ultimátum insurgente y prosigue ofensiva en el este

 

Borís Klimenko

KIEV (EFE).- Las autoridades ucranianas hicieron hoy oídos sordos al ultimátum insurgente y prosiguieron su ofensiva contra los bastiones prorrusos de la región de Donetsk (este), epicentro de la sublevación desde principios de abril.

El presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, aseguró que Kiev sólo suspenderá la “operación antiterrorista” en Donetsk si los rebeldes deponen las armas y liberan a los secuestrados.

“Insisto- la operación antiterrorista se lleva a cabo para defender a los ciudadanos ucranianos. Contra aquellos que con armas en las manos combaten contra Ucrania”, subrayó.

Turchínov subrayó que las autoridades “están a favor de la vía pacífica, de la cooperación, de las negociaciones y del diálogo”, en alusión a la mesa redonda de unidad nacional que celebrará su segunda ronda el sábado en Donetsk.

Los diputados del Partido de las Regiones (PR), el más votado en el este de Ucrania y que fue encabezado en el pasado por el depuesto presidente Víktor Yanukóvich, abandonó hoy la sesión de la Rada en protesta por la ofensiva militar contra los sublevados.

“A día de hoy, en el este de Ucrania matan gente. Hemos pedido que suspendan la operación antiterrorista. Ustedes se comportan como si no pasara nada. El PR considera que en esta situación trabajar en esta Cámara es el culmen de la hipocresía. Por ello, abandonamos la sala”, afirmó el diputado Alexéi Yefremov.

Por su parte, el jefe del PR, Nikolái Levchenko, considera imposible compaginar las negociaciones de paz con los insurgentes con la operación en el este de Ucrania, y demandó la desarticulación de la Guardia Nacional.

Levchenko criticó el hecho de que las autoridades prosiguieran su ofensiva militar después de celebrar ayer la mesa redonda de unidad nacional en Kiev y proponer realizar una segunda ronda el sábado en Donetsk.

“Después de la mesa redonda, se cometió una incursión militar contra su propio pueblo y de nuevo se derramó sangre. Esto es inaceptable. Durante las negociaciones de paz no debe derramarse sangre”, señaló.

Turchínov declaró hoy que las tropas gubernamentales realizaron varias incursiones militares exitosas junto a las ciudades de Slaviansk y Kramatorsk, irreductibles baluartes de los rebeldes.

Las fuerzas de seguridad “limpiaron completamente, en un radio de cinco kilómetros, la zona en torno a la torre de televisión que repite la señal de los canales ucranianos para las ciudades de Kramatorsk, Slaviansk y otras localidades”, destacó.

Además, Turchínov informó a los diputados de que las tropas ucranianas también “destruyeron un campamento militar camuflado de los terroristas”.

Estas informaciones fueron refutadas por los rebeldes, que cifraron en once las bajas en las filas gubernamentales, además de 24 heridos, frente a un miliciano muerto, durante los combates librados durante la madrugada.

Las milicias prorrusas han dado de plazo hasta las 21.00 hora local (18.00 GMT) de hoy a las tropas ucranianas para que se retiren de las regiones de Donetsk y Lugansk, que proclamaron el lunes su independencia.

“Nuestros militares dieron ayer, a las 21.00 horas, un ultimátum a Ucrania para que retire sus tropas (…) en un plazo de 24 horas. Si esto no ocurre, nuestros militares pueden obligarles a retirarse por la fuerza”, declaró hoy el copresidente de la autoproclamada “república popular de Donetsk”, Miroslav Rudenko.

Los paramilitares prorrusos bloquean desde ayer dos unidades militares ucranianas emplazadas en las capitales de ambas regiones rebeldes, a cuyos mandos exigen que juren lealtad a las nuevas autoridades separatistas.

Ésta ha sido la primera ocasión en la que los prorrusos bloquean una unidad militar a imagen y semejanza de lo que hicieron las “fuerzas de autodefensa” en marzo pasado en la península de Crimea, ahora anexionada por Rusia.

Las líderes prorrusos considerarán “ilegal” la presencia en su territorio de las fuerzas de seguridad ucranianas, que serán tildadas a partir de ahora de “fuerzas ocupantes”.

La Guardia Nacional de Ucrania confirmó hoy el secuestro del coronel Yuri Lébed, comandante de la Unión Operativa Territorial del Este, que agrupa bajo su mando ocho unidades militares en las regiones orientales de Donetsk, Lugansk, Járkov y Suma.

Mientras, la ex primera ministra ucraniana Yulia Timoshenko propuso hoy convocar un referéndum sobre la integridad territorial del país y su ingreso en la Unión Europea y la OTAN, coincidiendo con las elecciones presidenciales del 25 de mayo.

“La gente en el sur y en el este viven con la idea de celebrar un referéndum” sobre su independencia, dijo la candidata presidencial, quien considera que esa consulta popular acallaría los ánimos de protesta en el este rusohablante.




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