Justicia italiana delibera mañana sentencia para Amanda Knox y Sollecito

ROMA (EFE).- La justicia italiana tendrá que dictar a partir de mañana sentencia definitiva para Raffaele Sollecito y la estadounidense Amanda Knox, acusados ambos de asesinar a la estudiante británica Meredith Kercher en el año 2007.

El asesinato de la joven a manos, supuestamente, de sus amigos, cometido en la ciudad de Perugia (centro de Italia), y su posterior proceso judicial, se ha convertido en uno de los más mediáticos en el país en los últimos años, pues cuenta con los ingredientes escabrosos de traición, juegos sexuales y muerte.

El tribunal de apelación de Florencia tendrá que decidir finalmente si declara o no culpables a Knox y a quien por entonces era su novio, Sollecito, quienes ya habían sido absueltos en un primer proceso pero que ahora han debido enfrentarse de nuevo a los tribunales por el recurso que presentó la familia de Kercher.

Hasta hoy, el único condenado en firme por el asesinato de la joven de 21 años, que se encontraba en Italia cursando el programa de intercambio europeo Erasmus, es el marfileño Rudy Guede, quien fue condenado a 16 años de cárcel tras elegir un juicio breve.

La reconstrucción de los hechos realizada por los fiscales establecía que Kercher no habría querido participar en un “juego sexual” propuesto por los tres acusados, por lo que Guede la violó y Knox la apuñaló mientras Sollecito la sujetaba.

La estadounidense Amanda Knox se encuentra en la actualidad en Seattle, donde lleva una vida normal como estudiante universitaria y desde donde ya declaró que no tiene intención de volver a Italia.

Por su parte, Sollecito ha seguido todo este último proceso personalmente, acompañado por su ya mediático padre, Francesco, quien ha tenido que esquivar las preguntas de la prensa congregada a las puertas del tribunal.

Tanto Sollecito como Knox insisten en su inocencia.

Para la abogada del acusado italiano, Giulia Bongiorno, “son ya muchos años que el imaginario colectivo ve a Amanda y a Raffaele como dos asesinos”, según declaró al reabrirse el proceso.

Por ello, pidió a los jueces “que tengan el valor de cambiar la impresiones de la gente”.

En diciembre de 2009, un tribunal de Perugia condenaba a Knox y Sollecito a 26 y 25 años de prisión, respectivamente, por participar en la muerte de la estudiante británica.

Mientras, la Justicia italiana consideraba autor del asesinato al marfileño Rudy Guede, quien tras elegir un juicio breve fue condenado a 16 años de cárcel en diciembre de 2010.

Knox y Sollecito fueron detenidos en noviembre de 2007 y pasaron cuatro años en las cárceles italianas hasta que el 3 de octubre de 2011, el Tribunal de Apelación de Perugia les absolvía por no “existir” y “no haber cometido” los hechos que a ambos se les imputaban.

La única condena fue los 3 años de reclusión (ya cumplidos) a Knox por calumnias contra Patrick Lumumba, un músico congoleño a quien la estadounidense implicó en los hechos, pero que finalmente quedó libre de cargos.

Han sido muchas las críticas, sobre todo en la prensa estadounidense, por cómo se desarrollaron las investigaciones, la recogida de las pruebas en la casa donde se produjeron los hechos o los interrogatorios, pero todo cesó con la absolución de ambos.

Los únicos que nunca se rindieron fueron los miembros der la familia de Meredith Kercher, quienes junto con la fiscalía de Perugia recurrieron este veredicto para intentar “esclarecer verdaderamente” lo que ocurrió aquella noche.

A partir de mañana se empezará a poner punto y final definitivamente a este proceso, del que se han escrito libros e incluso rodado series de televisión, y que mantiene en vilo a buena parte de Italia.




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