Jodorkovski recuerda que él no era el último preso político en Rusia

 

BERLÍN, Alemania (EFE).- El antiguo magnate y opositor ruso Mijail Jodorkovski dijo hoy en Berlín que quería que se tuviera presente que él no era el último preso político Rusia y que no quiere que su liberación sea vista como el símbolo de un cambio fundamental en su país.

“Muchos amigos míos siguen en la cárcel, en Rusia hay además muchos presos políticos que no tienen que ver con el caso Yukos. No quiero que mi liberación se convierta en un símbolo de un cambio fundamental”, dijo Jodorkovski en una rueda de prensa.

“Más bien, quiero que mi liberación sea un símbolo de lo que puede lograr la sociedad civil cuando lucha por la libertad de presos políticos”, agregó.

Interrogado acerca de que le recomendaría a los políticos occidentales que negociaran con el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo que sería arrogante darles consejos y que sólo esperaba que recordaran que él no era el último preso político en Rusia.

Jodorkovski ofreció una conferencia de prensa en el llamado Museo del Muro, dedicado ante todo a las víctimas de la extinta República Democrática Alemana (RDA) y del comunismo y más recientemente a aquellos que han sufrido bajo el régimen de Putin.

Antes de la conferencia de prensa propiamente dicha, dijo ante un puñado de periodistas- “No lucharé por mis acciones en Yukos”.
Jodorkovski, que se convirtió en el hombre más rico de Rusia al frente de Yukos antes de ser encarcelado acusado de delitos económicos, agregó que no luchará tampoco por el poder político.

“No haré política, eso quiere decir que no lucharé por el poder” dijo y agregó que tampoco financiará partidos políticos.
El antiguo magnate y opositor no quiso precisar donde vivirá en el futuro inmediato. “Hablaré con mi mujer y con mis hijos acerca de donde vamos a vivir, eso es algo que no puedo decidir sólo”, dijo.

Reiteró hoy una vez más su inocencia de los cargos por los que fue condenado a catorce años de cárcel y aseguró que la petición de clemencia a Putin, no incluía una confesión.

“El régimen siempre quiso una confesión lo que para mi era inaceptable”, dijo Jodorkovski.
Preguntado acerca de si estaba agradecido con Putin por el indulto se limitó a decir que se alegraba de la decisión.

Jodorkovski llegó el viernes a Berlín a donde viajó inmediatamente después de su liberación, por mediación del exministro de Exteriores germano Hans-Dietrich Genscher.

Posteriormente, se trasladaron a la capital alemana diversos miembros de su familia, entre ellos sus padres.




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