Gobierno galo acelera los trámites para impedir los espectáculos de Dieudonné

 

PARÍS (EFE).— El Gobierno francés acelera los trámites para impedir los espectáculos de Dieudonné, un humorista condenado en varias ocasiones por injurias antisemitas que ha generado una gran polémica en Francia en las últimas semanas, informó hoy la portavoz del Ejecutivo, Najat Vallaud-Belkacem.

El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, y el titular de Interior, Manuel Valls, enviarán en los próximos días una circular a los delegados del Gobierno en los distintos puntos de Francia para que analicen si las representaciones del cómico suponen ataques “contra el orden público”.

Dieudonné tiene previsto iniciar el próximo jueves una gira en Nantes, en el oeste de Francia, con su espectáculo “Le Mur”, que ya ha estrenado en París y del que ya ha vendido unas 4.000 entradas a 43 euros.

Sin embargo, impedir sus espectáculos puede chocar con el derecho a la libertad de expresión del cómico y jurídicamente parece complicado aplicarle la censura previa al artista.

El cómico está en el punto del mira del Gobierno tras bromear el pasado diciembre sobre dos periodistas judíos y las cámaras de gas.

Es una vuelta de tuerca más de un provocador negro que ha hecho de las bromas antisemitas y antisistema su sello de autor, pero que también arremete en sus espectáculos contra las mujeres, los chinos o los islamistas.

Ha sido condenado por injurias racistas en siete ocasiones, pero no ha pagado las multas al declararse insolvente, a pesar del éxito de aforo de sus espectáculos y de la comercialización de otros productos, como DVDs, camisetas, gorras y similares.

Sin embargo, Dieudonné no figura como asalariado o beneficiario de las empresas que gestionan sus espectáculos y sus derechos, sino su compañera sentimental y su madre, según el diario “Le Monde”.

Esa situación llevó a los ministros de Justicia e Interior a pedir al aparato del Estado que haga todo lo necesario para recaudar las sumas ordenadas por los tribunales, que ascienden a varios miles de euros.

La polémica tomó aún más envergadura cuando el controvertido futbolista y exinternacional francés Nicolas Anelka, jugador del West Bromwich inglés, celebró un gol con un gesto conocido como la “quenelle”, inventado por el cómico, para apoyar a su amigo Dieudonné.

El gesto, convertido en la imagen de marca de Dieudonné, consiste en extender un brazo hacia el suelo y cruzar la mano contraria sobre el hombro, en lo que algunas asociaciones detectan una alusión al saludo nazi.

Anelka precisó que él considera que se trata solo de un gesto antisistema y no antisemita y prometió a su club no volver a celebrar así un gol para evitar malentendidos.




Volver arriba