Francia, condenada por no admitir la paternidad en niños de madres de alquiler

PARÍS (EFE).- El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó hoy a Francia por no reconocer la paternidad de parejas sobre niños nacidos en Estados Unidos mediante el procedimiento de las madres portadoras.

En su sentencia, los jueces de Estrasburgo consideraron que Francia ha atentado contra la identidad de los niños nacidos de madre portadora que fueron concebidos en Estados Unidos después de que parejas francesas que no eran fértiles acudieran allí porque no es posible hacerlo en su país.

El dictamen responde a las demandas presentadas por dos matrimonios, los Mennesson y los Labassee, que ante la imposibilidad de las mujeres de tener hijos, lo hicieron con vientres de alquiler en Estados Unidos, donde los niños nacidos -una pareja de gemelas en el primer caso y una niña en el segundo- son reconocidos como hijos suyos, con nacionalidad estadounidense.

El problema es que a su vuelta a Francia tras el alumbramiento de las pequeñas, en 2000 para las gemelas de los Mennesson y en 2001 para la de los Labassee, la Administración francesa no los reconoció como hijos para no dar su visto bueno a una práctica que está prohibida y que no se quiere alentar.

El Tribunal de Estrasburgo estimó que eso infringe el derecho a la vida privada de los menores que “están en una situación de incertidumbre jurídica” porque Francia se niega a reconocerlos como hijos de ambos matrimonios y eso “atenta contra su identidad en el seno de la sociedad francesa”.

Además, “aunque su padre biológico sea francés, se enfrentan a una incertidumbre perturbadora sobre la posibilidad de que se les reconozca la nacionalidad francesa”, y eso es “susceptible de afectar negativamente a la definición de su propia identidad”, así como a sus derechos de herencia.

Otro de los principales argumentos de la decisión es que aunque un Estado como el francés debe tener “un amplio margen” para decidir si autoriza o no prácticas como la del vientre de alquiler, el procedimiento en vigor afecta a los derechos legítimos de los niños.

La corte estableció el pago de 5,000 euros a cada uno de los demandantes por daños morales, así como una indemnización por costas judiciales (15,000 euros para los Mennesson y 4,000 para los Labassee).




Volver arriba