España entregará a EE.UU. al líder de Liberty Reserve

Arthur Budovsky, fundador y máximo responsable de Liberty Reserve.- (Foto de internet)

MADRID (EFE).- La Justicia española accedió hoy a entregar a Estados Unidos a Arthur Budovsky, fundador y máximo responsable de Liberty Reserve, una plataforma de internet a la que se atribuye el blanqueo de más de 6.000 millones de dólares.

La Audiencia Nacional española adoptó esta decisión en un auto en el que rechaza las alegaciones de Budovsky, quien atribuyó el proceso contra él a una “caza de brujas” para “destruir la competencia” de los servicios web del tipo de Liberty Reserve.

Contra esta resolución del tribunal español cabe recurso, aunque la última palabra sobre la entrega de Budovsky, reclamado por EEUU por un delito de blanqueo de capitales, corresponde al Gobierno español.

El líder de Liberty Reserve fue detenido el 28 de mayo de 2013 en el aeropuerto de Madrid junto a su presunto lugarteniente Azzeddine El Amine, de origen marroquí y de nacionalidad costarricense, cuando ambos se encontraban en tránsito procedentes de Marruecos y con destino a Costa Rica, sede de Liberty Reserve.

La detención de ambos se produjo en el marco de la mayor operación contra el blanqueo de dinero realizada conjuntamente por España y Estados Unidos, y que culminó con registros en diferentes países y cinco detenciones, dos en Madrid, dos en Estados Unidos y una en Costa Rica.

Se calcula que el entramado desarticulado habría efectuado más de 55 millones de transacciones ilegales en todo el mundo, cuyo importe superaría los 6.000 millones de dólares procedentes de delitos relacionados con el fraude financiero, piratería informática, tráfico de drogas y pornografía infantil.

Ahora, los tribunales españoles certifican que se cumplen todos los requisitos para la extradición.

Durante la vista de extradición, el pasado 27 de enero, Budovsky, estadounidense de origen ucraniano y que cambió su nacionalidad por la costarricense en julio de 2011, sostuvo no haber sabido nunca “que alguno de los clientes de la empresa fuera un delincuente”.




Volver arriba