El papa Francisco dice que es triste ver a una “juventud harta pero débil”

 

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).- El papa Francisco ha animado a la juventud, de la que afirma que “es muy triste verla harta pero débil”, a cambiar de vida y no convertir en “ídolos” el éxito, el placer y el poseer en modo egoísta.

El Vaticano publicó hoy el primer mensaje del papa argentino para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que la Iglesia católica celebra el 13 de abril, que incluye los consejos de Francisco a los jóvenes.

“Es muy triste ver a una juventud harta, pero débil”, escribe Jorge Bergoglio, que pide a los jóvenes que no se “atiborren” de cosas superfluas.

“Atreveos a ir contracorriente. Sed capaces de buscar la verdadera felicidad. Decid no a la cultura de lo provisional, de la superficialidad y del usar y tirar, que no os considera capaces de asumir responsabilidades y de afrontar los grandes desafíos de la vida”, aconseja el papa.

El papa indica además a los jóvenes que detrás de “la verdadera felicidad” está el “desenmascarar y rechazar tantas ofertas a bajo precio” que se les ofrecen.

“Cuando buscamos el éxito, el placer, el poseer en modo egoísta y los convertimos en ídolos, podemos experimentar también momentos de embriaguez, un falso sentimiento de satisfacción, pero al final nos hacemos esclavos, nunca estamos satisfechos, y sentimos la necesidad de buscar cada vez más”, añade en su mensaje.

Para el pontífice de Buenos Aires, “seguir a Jesús” ayuda a los jóvenes a superar la “pobreza, aflicciones, humillaciones, dificultades para vivir la llamada a la santidad y otros muchos desafíos”.

Por otra parte, el papa volvió a hablar de la pobreza como estilo de vida, aunque consideró que “en un tiempo en el que tantas personas sufren a causa de la crisis económica, poner la pobreza al lado de la felicidad puede parecer algo fuera de lugar”.

Por ello, explicó a la juventud que la pobreza de la que habla es “vivir con sobriedad, no dejarnos llevar por la cultura del consumo. Se trata de buscar lo esencial, de aprender a despojarse de tantas cosas superfluas que nos ahogan”.

“Desprendámonos de la codicia del tener, del dinero idolatrado y después derrochado. Pongamos a Jesús en primer lugar”, aseveró.

Para el papa, si se quiere superar “la crisis económica hay que estar dispuestos a cambiar de estilo de vida, a evitar tanto derroche”.

Asimismo, animó a los jóvenes a preocuparse de los pobres, “a ser sensibles a sus necesidades espirituales y materiales” y se encomendó para que sea la juventud quien vuelva “a poner en el centro de la cultura humana la solidaridad”.

“Tenemos que aprender a estar con los pobres. No nos llenemos la boca con hermosas palabras sobre los pobres. Acerquémonos a ellos, mirémosles a los ojos, escuchémosles”, alentó el papa a la juventud.

Para Francisco, los pobres pueden ser “maestros”, pues “enseñan que una persona no es valiosa por lo que posee, por lo que tiene en su cuenta en el banco. Un pobre, una persona que no tiene bienes materiales, mantiene siempre su dignidad”.

El mensaje del papa a los jóvenes también le sirvió para volver a recordar que “el Señor quiere una Iglesia pobre que evangelice a los pobres”.

Y relató que “las más hermosas y espontáneas alegrías” que ha vivido han sido “las de personas pobres, que tienen poco a qué aferrarse”.




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