El día que España cambió

Conmemoran hoy los 10 años de un ataque terrorista

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Actos de luto se observaron por toda España tras los ataques terroristas
Ambulancias llegan a la estación de El Pozo del Tío Raimundo, en la red de Cercanías de Madrid, para socorrer a los heridos aquel 11 de marzo de 2004. En la parte superior de la imagen, uno de los trenes destruidos por una bomba colocada por grupos yihadistas


Madrid, 11 de marzo de 2004. Dos bombas explotan en el tren 21435 en la estación de El Pozo del Tío Raimundo a las 7:38 de la mañana.

Madrid, 11 de marzo de 2014. Hoy se conmemora el décimo aniversario de los atentados cometidos por grupos yihadistas en la red de Cercanías de Madrid, como respuesta a la intervención española en la guerra de Iraq, que causaron la muerte de 191 personas y 1,858 heridos.

Desde numerosas organizaciones se  convocaron actos para recordar a las víctimas.

De acuerdo con la agencia Disopress, los acontecimientos ocurridos desde la explosión de las bombas hasta la celebración de las elecciones generales de 2004, tres días después de la masacre, cambiaron el rumbo del país. Numerosas fuentes y analistas coinciden en que fueron determinantes para el cambio de gobierno, que pasó de manos del Partido Popular a una mayoría simple del PSOE, contra todo pronóstico.

En un clima de rechazo y manifestaciones contra el apoyo y envío de tropas del gobierno de José María Aznar a la campaña militar contra Sadam Husein, liderada por Estados Unidos, los atentados influyeron de forma notable en los votantes españoles.

El Ministerio del Interior y los medios afirmaron desde el primer momento que la autoría de la masacre correspondía a ETA, tal como aseguraban los servicios de inteligencia. Tan sólo el partido político Batasuna negó la autoría de esta organización mediante un comunicado leído por su líder, Arnaldo Otegui, a las 12 de la mañana del mismo 11 de marzo.

Los partidos políticos y los medios dieron por falsas las palabras de Otegui y el entonces Ministro del Interior, Ángel Acebes, calificaba de “absolutamente intolerable cualquier tipo de intoxicación que vaya dirigida, por parte de miserables, a desviar el objetivo y los responsables de esta tragedia”.

Comenzaba así uno de los mayores episodios de manipulación informativa de la historia de la democracia.
José María Aznar, presidente del Gobierno en aquel momento, aseguraba el mismo 11 de marzo que se lograría “acabar con la banda terrorista”, en clara alusión a ETA. Además, miembros de la oposición, como el coordinador general de Izquierda Unida, promulgaban palabras contra la organización vasca.

El 14 de marzo, las elecciones generales daban como vencedor al PSOE, en los comicios con mayor participación, en número de votantes, de la historia del país, bajo la promesa de sacar a las tropas españolas de Iraq, algo que finalmente el nuevo gobierno cumplió.

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