Cumbre del G7 sobre la crisis ruso-ucraniana

LA HAYA, Holanda.   (EFE).- Los países del G7 iniciaron hoy su reunión, convocada a petición de Estados Unidos, para abordar los siguientes pasos a dar en la crisis internacional desatada tras la incorporación de Crimea a Rusia.

La reunión, que comenzó con una hora de retraso, se celebra en la residencia oficial del primer ministro de Holanda, Mark Rutte, y a ella asisten los jefes de Estado y de Gobierno de Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Canadá y Japón, así como los presidentes de la Comisión y el Consejo de la UE.

El primer ministro británico, David Cameron, adelantó la posibilidad de que no se celebre en junio la cumbre del G8 (el formato de este foro que incluye a Rusia) en Sochi, como nueva medida de castigo a Rusia.

La posibilidad de excluir a Moscú de ese club de países poderosos, al que se unió en 1998, está siendo evaluada como otra medida de presión más.

El G7 ya había suspendido las reuniones preparatorias de esa cumbre hace una par de semanas y la UE decidió el viernes pasado cancelar su reunión con Rusia a nivel de jefes de Estado y de Gobierno que iba a celebrarse en la misma ciudad rusa y también en junio.

A ese respecto el ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, dijo hoy que “no era una tragedia” si ello llegara a ocurrir, según señaló durante una conferencia de prensa al término de la primera jornada de la III Cumbre sobre Seguridad Nuclear, que se celebrada en La Haya.

Lavrov dijo que el G8 es un “club informal” en el que “no se puede sacar a nadie por defecto” y subrayó que ese foro “solía ser una plataforma de diálogo entre Occidente y Rusia”.

Recordó también que su país participa en otros formatos de reuniones internacionales como el G20 (que agrupa a los países más industrializados y emergentes), el Cuarteto para Oriente Medio (ONU, Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia) o el Grupo 5+1 para negociar con Irán sobre su programa nuclear (China, EEUU, Francia, Reino Unido y Rusia, además de Alemania).

Antes de la reunión, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, señaló que las sanciones a Rusia por la anexión de Ucrania sirven para mostrar que es mejor dialogar, al tiempo que subrayó que la UE favorece una solución negociada a esa crisis.

“Espero que la reunión del G7 consolide la unidad entre sus miembros”, dijo Barroso, que recordó la condena a Rusia, aunque no mencionó a ese país, por los recientes acontecimientos que llevaron a la anexión de la república autónoma ucraniana de Crimea, y a las posteriores sanciones acordadas por la UE, EEUU y Canadá.

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