Asunto humanitarios prioridad en Siria

Sara Gómez Armas

GINEBRA (EFE).- Tras varios desencuentros y acusaciones, las negociaciones de paz para Siria consiguieron despegar con la prioridad puesta en asuntos humanitarios, un éxito de la maniobra diplomática del mediador Lajdar Brahimi, que logró sentar juntas por primera vez a las dos partes sirias, aunque no hablen directamente.

Las delegaciones gubernamental y opositora, que ayer se acusaban mutuamente de criminales, se verán las caras de nuevo esta tarde, un un encuentro en el que entrarán en sustancia y comenzarán a negociar aspectos como un alto al fuego en la ciudad de Homs, la apertura de corredores humanitarios y la liberación de presos políticos.

Estas medidas, encaminadas a aliviar el sufrimiento del pueblo sirio, centrarán los primeros días de contactos y servirán de base para asentar la confianza entre las partes.

De esta manera, ambas podrán comenzar con la negociación política a partir del lunes o martes, adelantó a la prensa el portavoz de la oposición, Anas Abeh.

Éste avanzó que el primer punto en la agenda de esta tarde es la negociación del alto el fuego en la ciudad de Homs, una propuesta que ellos ya plantearon antes del inicio del proceso de paz y con la que esperan lograr prontos resultados.

Se trataría de un alto el fuego para una o dos semanas, que si se consigue mantener podría extenderse al resto de la provincia.

“La Cruz Roja ya está acercando gente al lugar y está lista para el reparto de ayuda humanitaria”, indicó Abdeh, quien adelantó que la organización tiene preparadas 12 toneladas de material de emergencia para distribuir en Homs.

Además de la entrada de ayuda, el portavoz se refirió a la necesidad de crear corredores humanitarios para que los civiles puedan salir de la ciudad, una de las más castigadas por el conflicto armado que dura casi tres años y se ha cobrado unas 130.000 vidas, cifra que la oposición eleva a 200.000.

A pesar de la urgencia de estos aspectos humanitarios, la oposición reiteró que el objetivo de este proceso de paz -que empezó empañado por un halo de fracaso por los constantes retrasos y desencuentros entre las partes- es conducir al país a una transición política en la que no tenga cabida el actual presidente Bachar al Asad.

Por ello, su portavoz dejó claro que la delegación opositora vetará la presencia Al Asad o de personas de su entorno más próximo en el órgano de gobierno transitorio con total autoridad ejecutiva, que se espera que salga de estas negociaciones,

“La composición de ese órgano depende del consentimiento de las dos partes y eso significa, claramente, que cada una de las dos delegaciones tendrá veto sobre quién será miembro”, explicó.

Las negociaciones no están dirigidas, por ahora, por las máximas autoridades de cada delegación- el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Walid al Mualem; y el presidente de la Coalición Nacional Siria (CNFROS), alianza que representa a la oposición, Ahmed Yarba.

Los jefes negociadores son, por la parte gubernamental, el embajador de Siria ante la ONU, Bashar Jafari; y Hadi al Bahra, miembro del comité político de la CNFROS.

Yarba, sobre quien ayer se hicieron circular rumores de que abandonaría Ginebra de un momento a otro, permanecerá en esta ciudad hasta que esta primera ronda negociadora acabe, aseguró Abdeh.

De la oposición se duda su capacidad de hacer respetar los eventuales acuerdos humanitarios con el régimen sirio.

El portavoz opositor aseguró que todo está ya coordinado con las milicias que se han levantado en armas en Siria, las que han asegurado que acatarán incluso un alto el fuego sí así se decide.




Volver arriba