Asalto a base ucraniana

Asalto a base ucraniana

Grupo uniformado se apodera de un bastión militar

Un militar ucraniano abandona una base naval en Sebastopol, Crimea, que fue tomada ayer por las fuerzas de autodefensa, cuyos miembros escoltaron a los oficiales

KIEV (AP y EFE).- El gobierno ucraniano señaló ayer que está elaborando planes para retirar sus tropas de Crimea, donde Rusia acrecienta su control a medida que sus fuerzas armadas toman las instalaciones militares en toda la península.

El secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Andriy Parubiy, dijo que Ucrania pedirá ayuda a la ONU para convertir a Crimea en una zona desmilitarizada a medida que retira sus fuerzas armadas.

Un funcionario ucraniano señaló luego que Ucrania se saldría de la alianza de países anteriormente soviéticos liderada por Rusia. Añadió que ese país realizará maniobras militares con Estados Unidos y Gran Bretaña.

Las fuerzas ucranianas, superadas en número en Crimea, se encuentran bajo presiones crecientes desde que la región pasó nominalmente a formar parte de Rusia el martes pasado.

Vencen la resistencia

Asimismo, Crimea asaltó ayer los últimos focos de resistencia militar ucraniana en la península con la ayuda de destacamentos de soldados encapuchados y vehículos blindados, aparentemente del ejército ruso.

“Me dirijo a los soldados de las Fuerzas Armadas de Ucrania desplegados en la península. Para evitar un derramamiento de sangre y un mayor agravamiento de la situación, juren lealtad al pueblo de Crimea”, invitó Serguéi Axiónov, primer ministro crimeo.

Una vez consumada anteayer la incorporación de Crimea y el puerto de Sebastopol a la Federación Rusa, únicamente quedaba una cuenta pendiente para borrar todo rastro de Ucrania en esta península bañada por el de Marzo Negro, los militares que son leales a Kiev.

En un principio, más de veinte mil soldados ucranianos se encontraban emplazados en esta república autónoma, pero las autoridades crimeas sostienen que varios miles ya se han pasado al bando prorruso.

En Sebastopol, una multitud integrada por fuerzas de autodefensa y civiles, algunos enmascarados y entre los que también figuraban mujeres, irrumpió ayer en el cuartel general de la Armada ucraniana, durante semanas el símbolo de la resistencia al separatismo crimeo.

“Los oficiales intentan contener a la multitud. Está claro que nuestros oficiales no van a usar la fuerza contra mujeres”, comentó Vladislav Selezniov, portavoz de Defensa en Crimea.

Tras varias horas de negociaciones, los militares ucranianos abandonaron la base, aparentemente tras deponer las armas y rendirse a las nuevas autoridades.

Al parecer, los comandantes de la base aún permanecen en su interior, pero los asaltantes izaron ya la bandera tricolor rusa sobre el edificio.

Seguidamente, fue detenido el comandante en jefe de la Armada de Ucrania, contraalmirante Serguei Gaiduk, que será interrogado por el Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) de Rusia.

El presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, dio un ultimátum para que las fuerzas de autodefensa crimeas liberen al oficial ucraniano.

“Si a las 21 horas (locales) el almirante Gaiduk y los demás rehenes, tanto civiles como militares, no han sido liberados, las autoridades tomarán las medidas oportunas”, afirmó el presidente.Según la Fiscalía crimea, Gaiduk “transmitió a las unidades militares de Ucrania (en Crimea) una orden proveniente de Kiev de emplear las armas contra la población civil”.Precisamente, Kiev autorizó a sus soldados el empleo de las armas después de que un militar ucraniano muriera anteayer por disparos en el cuello tras el asalto protagonizado por tropas rusas contra el centro topográfico y cartográfico militar en la ciudad de Simferópol.

Según la policía crimea, uno de los efectivos de las milicias de autodefensa murió y otros dos resultaron heridos en el confuso tiroteo.Éstas fueron las primeras víctimas mortales en la península tras el estallido de la crisis provocada por el despliegue hace tres semanas de fuerzas rusas en enclaves estratégicos y nudos de transporte en Crimea.Esa unidad está ahora bajo el control de las fuerzas prorrusas, al igual que otro edificio de la guardia fronteriza, en cuyas instalaciones se encontraban ayer apostados varios francotiradores y adonde llegaron también dos camiones rusos militares conocidos como Kamaz.Tropas rusas asaltaron también ayer otra base ucraniana en la localidad crimea de Novoozernoye con ayuda de un tractor, según el Ministerio de Defensa en Kiev.”Llegó un tractor, que se dirigió hacia los oficiales ucranianos sin detenerse. En estos momentos, soldados rusos han tomado el puesto de control. Los oficiales ucranianos están armados”, señaló Selezniov.Los irredentos que aún resisten son los militares ucranianos del cuartel general de la Infantería de Marina en la calle Karl Marx de Simferópol, que amaneció ayer rodeado por un destacamento de soldados con fusiles kaláshnikov y blindados militares sin distintivo.”¿Qué importancia tiene de dónde somos? Garantizamos la seguridad”, respondió a Efe uno de los militares, que vigilaba la entrada a la base junto a cuatro efectivos desarmados de las milicias de autodefensa.Los crimeos, incluidos parejas con niños y ancianos, caminan por la acera frente al cuartel sin apenas dar importancia a la presencia de los soldados, aunque algunos se acercan a ellos para expresarles su agradecimiento.Además, cada cierto tiempo un coche con un banderín en la antena con la bandera tricolor rusa se para frente a la base y el conductor comienza a gritar “¡Rusia, Rusia, Rusia!”.En el edificio aún ondea la bandera ucraniana (azul y amarilla), eso sí a media asta, quizás en memoria del soldado ucraniano fallecido ayer.Los soldados encapuchados, supuestamente pertenecientes a la Flota rusa del de Mar Negro, habían desaparecido de las calles de Simferópol tras la convocatoria del referéndum separatista, pero regresaron tras la victoria de la adhesión a Rusia en la votación del domingo.El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha advertido a los soldados ucranianos que tienen dos opciones, jurar lealtad a su nueva patria, Rusia, o abandonar la península de Crimea.

Por otra parte, Ucrania anunció ayer su intención de introducir un régimen de visados con Rusia “en cuestión de muy pocos días” y abandonar la Comunidad de Estados Independientes (CEI), organización que agrupa a la mayoría de las antiguas repúblicas que formaban parte de la Unión Soviética.

“La decisión no es sólo dejar la presidencia de la CEI, sino abandonar la organización”, declaró ayer en rueda de prensa el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional ucraniano, Andréi Parubiy.

Además añadió que planean medidas contundentes, que todavía no va a revelar, para responder la agresión de Rusia y la anexión de la autonomía ucraniana de Crimea sellada anteayer en el Kremlin.

Kiev se ha dirigido asimismo a la ONU para exigir que Crimea sea declarada zona desmilitarizada, agregó el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional ucraniano.”Estamos seguros de que la ONU apoyará nuestra postura, para que podamos trasladar a territorio continental de Ucrania no sólo a los militares (emplazados en Crimea), sino también a miembros de sus familias”, subrayó.Las autoridades ucranianas se dirigirán al Tribunal Supremo del país para determinar los derechos de los ciudadanos ucranianos “en territorio ocupado”, apuntó por su parte el ministro de Justicia ucraniano, Pável Petrenko.La carta dirigida por Petrenko deberá además calcular los daños económicos ocasionados al país por la anexión de Crimea a Rusia y preparar una demanda sobre la pertinente compensación ante la Justicia europea.

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