Acusado rechaza extradición a EE.UU.

Acusado rechaza extradición a EE.UU.

 Por JORGE SAINZ

MADRID (AP).- Un hombre acusado por Estados Unidos de idear una de las mayores tramas internacionales de blanqueo de capitales a través de internet dijo el lunes en España que es víctima de una caza de brujas porque se negó a facilitar datos informáticos sobre su empresa al FBI.

Arthur Budovsky, de 40 años, se declaró inocente ante un tribunal de Madrid y rechazó su extradición a Estados Unidos nueve meses después de su detención en el aeropuerto internacional de Barajas. Budovsky fue arrestado cuando intentaba regresar a Costa Rica, la supuesta sede de la compañía Liberty Reserve.

Budovsky renunció a la ciudadanía estadounidense y su pasaporte es de Costa Rica, donde el sector de negocios en línea está desregulado. La Fiscalía estadounidense sostiene que la empresa, dedicada al pago y la gestión de transferencias en línea de bancos y oficinas de cambio de divisas, era una tapadera para el blanqueo de capitales.

Una especie de banco de los bajos fondos que usaba el crimen organizado de todo el mundo y que movió un volumen cercano a los 6.000 millones de dólares. Un relato muy diferente al que Budovsky hizo en España. A preguntas de su abogado defensor Gonzalo Boyé, Budovsky explicó que fundó Liberty Reserve en Costa Rica en el 2006. Según dijo, vendió su participación al año siguiente y permaneció vinculado a la misma como consultor externo.

El acusado dijo que su papel era meramente técnico. Y que lo único que hizo fue desarrollar un programa informático que permitía realizar transferencias de forma segura y confidencial. Además, afirmó que Liberty Reserve jamás aceptó dinero en metálico y que colaboró durante años con el FBI y el servicio secreto de Estados Unidos, así como con el SOCA británico y otras agencias de seguridad de España o Francia, cuando el sistema detectaba transacciones dudosas. Budovsky, quien declaró en inglés con ayuda de un intérprete, se declaró víctima de una caza de brujas.

Aseguró que sus problemas comenzaron cuando el FBI le pidió en 2011 que revelase el código fuente del programa informático que había creado. Es decir, todos los secretos de su desarrollo. “Me negué. Es como si piden a Coca-Cola que revele su fórmula”, dijo Budovsky.

“La verdad es que Estados Unidos quiere proteger su monopolio en plataformas de transferencia de bancaria”. Budovsky dijo que la intervención de Liberty Reserve y sus servidores, localizados en Holanda, ha permitido el acceso de Estados Unidos a valiosa información financiera de 800,000 usuarios y unas 44 millones de transacciones.

Finalmente, consideró que se le califica de “traidor” por haber renunciado a la ciudadanía norteamericana y dejó entrever que su origen ruso fue determinante en la detención. En la línea expuesta por su defensa, Boyé afirmó que el caso estadounidense contra Budovsky está construido sobre meras sospechas, que probablemente no serían suficientes para abrir un caso en España.

Y que por lo tanto tampoco justificarían una extradición, tal y como exige el tratado suscrito entre los dos países. Por ello, pidió a la justicia española la inmediata puesta en libertad de su cliente. Un tribunal de la Audiencia Nacional, compuesto por tres jueces, deberá decidir en las próximas semanas si procede su extradición a Estados Unidos.

Si la acepta, tendrá que ser ratificada por el gobierno. Si la rechaza, quedará inmediatamente en libertad al no pesar cargos contra él en el país ibérico




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