"Un pacto por el trabajo"

“Un pacto por el trabajo”

El Papa pide a los gobiernos poner fin al desempleo

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Abajo, el papa Francisco come con gente pobre que recibe asistencia diaria de la organización católica Cáritas. A la dDerecha, besa a un niño en su recorrido de ayer por calles de Campobasso
El Pontífice saluda a los fieles a su llegada a Campobasso, Italia, donde se reunió con enfermos y discapacitados para darles su bendición


CIUDAD DEL VATICANO (EFE).- El papa Francisco manifestó ayer su tristeza por los jóvenes desempleados y envió un mensaje a las instituciones y a las empresas para que fomenten la contratación porque “una generación sin trabajo es una derrota para la humanidad”.

Once horas fue el tiempo que dedicó el obispo de Roma a compartir su inquietud con los jóvenes de todo el mundo y enviar un mensaje a favor del empleo.

A primera hora de ayer, el Pontífice salió en helicóptero de su basílica en la ciudad del Vaticano en dirección a la provincia italiana de Campobasso, en Molise.

Allí se reunió con miles de jóvenes que se forman en la Universidad de los Estudios de Molise y también con personalidades del mundo de la industria.

En su primer discurso, instó a los gobiernos a desarrollar “un pacto para el trabajo” que fomente el empleo en tiempo de crisis.

“Es triste ver a tantos jóvenes que ni estudian ni trabajan. El desempleo es un desafío que debemos combatir, siendo que una generación sin trabajo es una derrota para la patria y para la humanidad”, afirmó

El Papa indicó que ausencia de trabajo implica la pérdida de la dignidad. “El problema de no trabajar no es el de no ganar dinero para comer, porque podemos acercarnos a organizaciones como Cáritas y nos dan alimentos. El problema es no poder llevar el pan a casa, eso hace perder la dignidad humana”, aseguró.

Tras el encuentro, el Pontífice recorrió las calles de la provincia de Campobasso hasta la catedral para reunirse con algunos enfermos y personas con discapacidad para darles su bendición.

Después de conversar con los enfermos y de comer con los pobres que reciben asistencia diaria por parte de la organización católica Cáritas, se trasladó hasta la localidad de Castelpetroso, en la provincia de Isernia.

Lo hizo para mandar un mensaje de esperanza a los jóvenes de la diócesis de Abruzzo y Molise, a quienes animó a enfrentarse con ilusión, valentía y solidaridad a los desafíos derivados de la crisis económica y la falta de trabajo.

Miles de personas, acudieron a la cita con el papa Francisco y desafiaron el calor, con sombrillas, gorras y botellas de agua.

Emocionados y con la alegría de recibir su bendición, los fieles católicos le dieron la bienvenida al ritmo de la canción “Jesus Christ, you are my life”.

La visita en pro del trabajo juvenil prosiguió con su traslado a la localidad de Isernia, donde se reunió con los ciudadanos de Molise y de las regiones próximas para celebrar el inicio del Año Jubilar Celestiniano, dedicado al papa Celestino V, a quien dirigió unas palabras.

“Pietro del Morrone, como Francisco de Asís, conocía bien la sociedad de su tiempo. Fueron dos personas muy cercanas a la gente”, señaló.

La quinta visita pastoral del papa Francisco en su primer año de pontificado concluyó con la inauguración del Año Jubilar, que ocasionó un ensordecedor aplauso de los católicos.

Este viaje sucede dos semanas después del periplo que hizo el Pontífice al municipio sureño de Cassano allo Jonio, el pueblo calabrés en el que la mafia local, la “Ndranghetta”, asesinó el pasado enero a un niño.

Allí, el Papa pronunció unas duras palabras contra la mafia e, incluso, excomulgó a los mafiosos, en un discurso en el que dijo que “la Ndranghetta es la adoración del mal y el desprecio por el bien común”.




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