Papa reconoce a Pedro Asúa nuevo beato de la Iglesia de España

 

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).- El papa Francisco reconoció hoy al vasco Pedro Asúa Mendia, asesinado durante la Guerra Civil española, nuevo beato de la Iglesia española, según un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede.

Francisco se reunió hoy con el prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, Angelo Amato, y autorizó a su Congregación el reconocimiento la beatificación de Asúa y el de las “virtudes heroicas” de Zacarías de Santa Teresa como primer paso de su beatificación.

De este modo, según recoge la oficina de prensa del Vaticano, se reconoce el martirio del sacerdote diocesano vasco Pedro Asúa Mendia, asesinado “en odio a la fe” el 29 de agosto de 1936 durante la Guerra Civil Española.

Arquitecto y sacerdote, Asúa nació en 1890 en Balmaseda (Vizcaya) y fue asesinado el 29 de agosto de 1936 en el monte Candina de Liendo (Cantabria).

En 1915 recibió el título de arquitecto y el mismo año trabajó en el proyecto del Coliseo Albia de Bilbao. En 1917 comenzó las escuelas Mendía de Balmaseda, que terminó en 1920.

Ese mismo año ingresó en el seminario de Aguirre en Vitoria.

Proyectó también las escuelas de Guecho, Nuestra Señora de Los Ángeles, Romo (Las Arenas), Casa de las Hijas de la Caridad de Güeñes, todas ellas en Vizcaya, y la iglesia de San Cristóbal de Vitoria.

Asúa fue asesinado por milicianos de la República durante la Guerra Civil y sus restos fueron llevados en 1956 a la capilla del seminario de Vitoria.

Su proceso de beatificación se inició el 14 de mayo de 1964.

Por otro lado, el papa reconoció las “virtudes heroicas” del sacerdote profeso de la Orden de las Carmelitas Descalzas, el también vasco Zacarías de Santa Teresa, fallecido en India en 1957, con lo que se inicia su proceso de beatificación.

Zacarías de Santa Teresa nació en Abadiano (Vizcaya) en 1887.

Ingresó en la Orden del Carmelo Descalzo en 1903 y, tras ser ordenado sacerdote en 1912, viajó a la India, donde vivió 45 años, en los que trabajó como profesor del Seminario de Puthemphaly y después del de Alwaye.

Como misionero estuvo principalmente dedicado a la formación del clero nativo y al fomento de la cultura católica a través de numerosas publicaciones y con la fundación en 1924 del movimiento de la Liga de Conversiones.

Fue apodado “refugio de pecadores” por su gran caridad hacia todos los pobres y su entera entrega hacia su ministerio.

En 1957 falleció en el municipio de Alwaye, en el estado de Kerala (sur de India).




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