No ignorar al pobre

Llamado del Papa ante la Virgen de la Concepción

El papa Francisco es recibido por una multitud en la Plaza de España, en Roma, donde celebró ayer la fiesta de la Inmaculada Concepción
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El papa Francisco es recibido por una multitud en la Plaza de España, en Roma, donde celebró ayer la fiesta de la Inmaculada Concepción


CIUDAD DEL VATICANO (EFE y Notimex).- El papa Francisco clamó por los pobres en una oración que escribió personalmente para pronunciar la tarde de ayer poco antes de depositar una ofrenda floral a la imagen de la Inmaculada Concepción en la Plaza de España de Roma.

Por primera vez en su pontificado, Jorge Mario Bergoglio cumplió ante miles de personas con la tradición de visitar la imagen mariana -que corona un obelisco de nueve metros de altura- a quien encomendó la capital italiana y el mundo.

“Ayúdanos a permanecer en escucha atenta de la voz del Señor, el grito de los pobres no nos deje indiferentes, el sufrimiento de los enfermos y de quien tiene necesidad no nos encuentre distraídos, la soledad de los ancianos y la fragilidad de los niños nos conmuevan, cada vida humana sea por todos nosotros siempre amada y venerada”, dijo.

“Haz que no perdamos el significado de nuestro camino terreno, la luz gentil de la fe ilumine nuestros días, la fuerza consoladora de la esperanza oriente nuestros pasos, el calor contagioso del amor anime nuestros corazones, los ojos de todos nosotros permanezcan bien fijos allá, en Dios, donde está la verdadera alegría”, agregó.

El Papa salió del Vaticano a las 3:45 p.m. hora local (8:45 a.m. en México) a bordo del automóvil Ford Focus que utiliza habitualmente y se paró para rezar en la iglesia de la Santísima Trinidad, donde recibió el homenaje de la Asociación de Comerciantes de Via Condotti”, donde se concentran las tiendas más lujosas de Roma.

Al llegar a la Plaza de España, el Pontífice, ataviado con abrigo blanco y visiblemente resfriado, recorrió a pie parte del lugar y antes de llegar al obelisco saludó al alcalde de Roma, Ignazio Marino, y al cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini.

Después, el Papa intercambió el solideo con un joven sacerdote y, sobre una alfombra colocada en plena calle, rezó la plegaria a la Inmaculada, a la que siguieron cantos religiosos, el Ave María y la bendición papal.

Finalizado el acto saludó a los integrantes de una delegación española encabezada por el embajador ante la Santa Sede, Eduardo Saéz de Buruaga, y dedicó más media hora a besar y a abrazar a numerosos discapacitados de la Unión Nacional Italiana de Transporte de Enfermos a Lourdes y Santuarios Internacionales, que aguardaban su paso en primera fila junto a enfermeras y voluntarios.

Por su parte, la embajada de España ante la Santa Sede, situada frente a la imagen de la Inmaculada, abrió sus puertas a los españoles residentes en Roma y recibió también la visita de autoridades eclesiásticas y políticas italianas.La tradición papal de la ofrenda de flores se remonta a 1857, tres años después de la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María por el papa Pío IX (1846-1878).Por voluntad de Pío IX se erigió el monumento y fue él quien lo bendijo el 8 de septiembre de 1857 desde el balcón central de la embajada española.Como lugar para ubicarlo se eligió la Plaza de España, que toma el nombre de una de las naciones más devotas de la Virgen y que durante siglos se preocupó por obtener de un Papa la definición dogmática de este misterio mariano.

Posteriormente acudió a la Basílica de Santa María la Mayor para rezar ante la Virgen “Salus Populi Romani” (Protectora del Pueblo Romano), un icono bizantino del Siglo XIII situado en la capilla Borghese o Paulina, muy venerado por el pueblo de Roma y por la orden de los jesuitas, pues su imagen era portada por su fundador, San Ignacio de Loyola, y por el evangelizador San Francisco Javier.

Una vez elegido papa, Jorge Mario Bergoglio visitó la Basílica para rezar ante la Virgen, que fue declarada por Juan Pablo II patrona de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ).La Virgen ha sido favorita de varios papas, como Pío XII, Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI y ahora del pontífice argentino.La Basílica de Santa María La Mayor, muy ligada a España y donde esta mañana se ha oficiado una misa por el rey Juan Carlos I y el pueblo español, fue decorada con el primer oro que trajo Colón de América, donado en tiempos de los Reyes Católicos.




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