Mons. Patrón Wong: Seamos buenos discípulos de Jesús

Vista genral de la Plaza de San Pedro durante la ceremonia de canonización celebrada por el papa Francisco de los dos papas más venerados del siglo XX, Juan Pablo II y Juan XXIII

Vista genral de la Plaza de San Pedro durante la ceremonia de canonización celebrada por el papa Francisco de los dos papas más venerados del siglo XX, Juan Pablo II y Juan XXIII

“Revivamos cada palabra, cada gesto, cada paso y actitud de Juan Pablo II en Yucatán, que ese recuerdo se haga vida y seamos buenos discípulos de Jesús”, es el mensaje que Monseñor Jorge Carlos Patrón Wong tiene para nosotros luego de la canonización de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II.

Monseñor Patrón Wong, Secretario para los Seminarios dela Congregaciónpara el Clero en El Vaticano, vivió de cerca uno de los momentos más significativos con la canonización de dos sumos pontífices.

El momento, sobra decirlo, fue histórico, pues enla Plaza de San Pedro se reunieron cuatro Papas, los ya canonizados Juan XXIII y Juan Pablo II, así como el hemérito Benedicto XVI y Francisco I.

Tal y como comenta monseñor Patrón Wong, el momento de la canonización era más que esperado por nosotros los mexicanos por la cercanía que tuvo Juan Pablo II con nuestro país y quien durante su visita a Yucatán, en agosto de 1993, forjó esa unión especial con el pueblo yucateco, con el que “comió nuestra comida y tuvo una significativa visita al Seminario”.

Incluso, tal y como comenta monseñor Patrón Wong, Juan Pablo II nos dejó a los yucatecos un mensaje muy especial, el de “transformar nuestra sociedad, ser sal de la tierra y luz del mundo, que seamos buenos cristianos y buenos ciudadanos para transformar a Yucatán y al mundo”.

En palabras de monseñor Patrón Wong, quien vivió de cerca la canonización, el júbilo por la canonización comenzó desde el día anterior, el sábado, cuando un grupo de peregrinos yucatecos celebraron la eucaristía presidida por él y concelebrada por los padres Jorge Arturo Rodríguez y Raymundo Pérez Bojórquez. “Fue una misa por significativa, porque era pequeña, pero poco a poco fueron llegando peregrinos de todas partes de México, además de un grupo dela Universidad Marista, fue muy lindo porque todo sucedió de manera espontánea y de un grupo pequeño se logró reunir a unas 200 personas”, añadió monseñor Jorge Carlos.

“Fueron sacerdotes, obispos y Papas del Siglo XX, de nuestro tiempo. Fueron hombres valientes inspirados por el Espíritu Santo y mediante su obra nos recuerdan que el objetivo de la vida es la santidad y que todos los bautizados estamos llamados a ser Santos, a que seamos buenos discípulos de Jesús”, puntualizó monseñor Jorge Carlos Patrón Wong.

REDACCIÓN MULTIMEDIA  

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