La “vía dolorosa” del exilio

Lamenta el Papa abusos y rechazo contra migrantes

Un pesebre y un árbol de Navidad adornan la Plaza de San Pedro, ayer, durante el rezo dominical del Ángelus, que presidió el papa Francisco desde el balcón de su estudio en El Vaticano

CIUDAD DEL VATICANO (Notimex y EFE).- El Papa Francisco lamentó ayer el rechazo y la explotación a la cual son sometidos los migrantes, al recordar que Jesús y sus padres se vieron obligados vivir el drama de los refugiados durante su exilio en Egipto.

Ante una Plaza de San Pedro abarrotada de fieles y desde la ventana de su estudio privado, en el Palacio Apostólico del Vaticano, Jorge Mario Bergoglio rezó su Angelus dominical y luego agregó una oración especialmente compuesta por él.

Pero antes habló sobre la fiesta litúrgica de este domingo, que celebra la Fiesta de la Sagrada Familia.

“Hoy el Evangelio nos presenta la Sagrada Familia por la ‘vía dolorosa’ del exilio de José, María y Jesús en Egipto, donde experimentaron las condiciones dramáticas de los refugiados, marcadas por el miedo, la incertidumbre y las incomodidades.

“Por desgracia, en nuestros días, millones de familias pueden reconocerse en esta triste realidad. Casi todos los días la televisión y los periódicos dan noticias de refugiados que huyen del hambre, de la guerra, de otros peligros graves, en busca de seguridad y de una vida digna para sí y para las propias familias”, constató.

“En tierras alejadas incluso cuando encuentran trabajo, no siempre los refugiados y los inmigrantes encuentran acogida verdadera, respeto, aprecio por los valores que llevan. Sus legítimas expectativas chocan con situaciones complicadas y dificultades que parecen a veces insuperables”, agregó.

“Pero pensamos también en los ‘exiliados’ que pueden estar dentro de las mismas familias: los ancianos, por ejemplo, que a veces son tratados como presencias molestas. Muchas veces pienso que una señal para saber cómo va una familia es ver cómo se tratan en la misma a los niños y a los ancianos”.

En este sentido, el pontífice invitó a las familias a tomar consciencia de la importancia que tienen en la Iglesia Católica y en la sociedad, así como a vivir de un modo sencillo, haciendo suyas las palabras “permiso, perdón y gracias”. ‘Este día nuestra mirada sobre la santa familia se deja atraer también de la simpleza de la vida que ella conduce a Nazaret. Es un ejemplo que hace mucho bien a nuestras familias, las ayuda a volverse cada vez más comunidades de amor y de reconciliación, en las cuales se experimenta la ternura, la ayuda y el perdón recíproco’, añadió.Al Ángelus, Francisco quiso añadir el rezo de otra pequeña oración dedicada a la familia, tema del próximo Sinodo de Obispos.

Con su oración, el papa pidió a la Sagrada Familia de Nazaret “que nunca más haya en las familias episodios de violencia, cerrazón y división, que quien haya sido herido o escandalizado sea pronto consolado y curado”.”Santa Familia de Nazaret, que el próximo Sínodo de los Obispos haga tomar consciencia a todos del carácter sagrado e inviolable de la familia, de su belleza en el proyecto de Dios”, prosiguió. Concluyó con un saludo especial a las basílicas de la Anunciación en Nazaret, de la Sagrada Familia en Barcelona y de la Santa Casa de Loreto, conectadas vía satélite para especiales jornada de oración por el Sínodo. Bendición que extendió a una manifestación multitudinaria en Madrid.

Papa | Oración

Luego de rezar el Ángelus el Papa pronunció la oración que él mismo escribió.

“Nunca más”

Pidió “que nunca más haya en las familias episodios de violencia, cerrazón y división, que quien haya sido herido o escandalizado sea pronto consolado y curado”.

La familia, sagrada

“Santa Familia de Nazaret, que el próximo Sínodo de los Obispos haga tomar consciencia a todos del carácter sagrado e inviolable de la familia, de su belleza en el proyecto de Dios”.




Volver arriba