Invitan a oír a Jesús

Invitan a oír a Jesús

Llama el Papa a combatir con la "necrosis" del alma

1 / 3


El papa Francisco saluda y platica con unos niños, a su llegada a la parroquia romana de San Gregorio Magno, donde invitó a los presentes a "escuchar la voz de Jesús" y a combatir la "necrosis espiritual"
Arriba, personal del Vaticano reparte versiones de bolsillo de los Evangelios de forma gratuita, tal como lo anunció el Papa Francisco en días pasados, durante el tradicional rezo del Ángelus en Roma. Abajo, el Pontífice sostiene uno de los ejemplares, desde la ventana de su oficina en el Vaticano


ROMA (EFE).- El papa Francisco pidió ayer en la parroquia romana de San Gregorio Magno, al suroeste de la capital, que los fieles luchen contra lo que denominó la “necrosis espiritual” y les invitó a “escuchar la voz de Jesús”.

El Pontífice se trasladó a esa parroquia, donde fue recibido por una multitud que había colgado banderas de ventanas y balcones y hasta se subió a algunos tejados para poder verle, con el fin de reunirse con jóvenes, enfermos y ancianos.

La intención del Papa, dijo el Vaticano en un comunicado, era encontrarse con “la diversa realidad social” del territorio de la parroquia, que tiene instalaciones que llevan dos hermanas carmelitas y da albergue a diez personas, entre ellos ancianos, discapacitados y extranjeros, entre otros.

Francisco, en la homilía que pronunció durante la misa posterior a la visita a las instalaciones de la parroquia, volvió a utilizar el episodio bíblico de la resurrección de Lázaro, al que se refirió durante la mañana, para instar a los fieles a “escuchar la voz de Jesús”.

“Salgan de sus tumbas”, dijo el Papa, quien invitó a los fieles que asistieron al acto religioso a descubrir la “parte muerta del alma” para poder responder al llamamiento de Jesús, como hizo éste con Lázaro.

El Papa argentino aprovechó esta nueva salida desde el Vaticano a una parroquia de la ciudad de la que es también obispo para enseñar a los fieles la nueva edición de bolsillo de los evangelios, que fue repartida por primera vez gratuitamente en Roma en la mañana luego del rezo del Ángelus, donde dijo que hoy se puede leer el Evangelio “hasta en el teléfono o en la tableta”, señaló.

Francisco bromeó al mostrar el evangelio de bolsillo a los asistentes y dijo que el formato es idóneo para leerlo “en el autobús, aunque cuando uno esté cómodo, porque si no, ¡uno tiene que vigilar los bolsillos¡”.”Hará mucho bien, un poco todos los días”, dijo el papa, ya en serio, a propósito de esta iniciativa.La parroquia de San Gregorio Magno se sitúa en el barrio romano de Magliana, creado originalmente a mediados del siglo XIX por la llegada de inmigrantes a la capital italiana y que durante décadas careció de los suministros básicos.Esta circunstancia, y la especulación urbanística pasada la mitad del siglo XX, dieron origen en esta zona a la aparición de movimientos sociales de reivindicaciones vecinales.También ayer, pero por la mañana, el Papa recordó a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro que “no hay límite alguno a la misericordia divina, que se ofrece a todos”, y pidió que repitieran esa frase con él.Antes del rezo del Ángelus, el papa Francisco quiso insistir especialmente en ese mensaje, que pronunció varias veces y luego de nuevo tras la tradicional oración dominical, “recordad bien, no hay límite alguno a la misericordia divina que se nos ofrece a todos nosotros”.El Pontífice quiso que los reunidos para escuchar el Ángelus repitieran ese mensaje en voz alta antes de la oración.Se trata de una idea que el Papa ya expresó el pasado 23 de marzo, cuando en una ocasión similar aseguró que “la misericordia es más grande que el prejuicio”.Francisco envió ayer este mensaje a las decenas de miles de fieles que abarrotaban la Plaza de San Pedro en el quinto domingo de Cuaresma y a quienes recordó el episodio bíblico de la resurrección de Lázaro por parte de Jesús.Lo hizo para ilustrar además “hasta dónde puede llegar la gracia de Dios, y por lo tanto hasta dónde puede llegar nuestra conversión, nuestro cambio”.”Nuestra resurrección comienza aquí, cuando decidamos obedecer la orden de Jesús saliendo a la luz, a la vida, cuando caigan de nuestros rostros las máscaras y reencontremos el valor de nuestro rostro original, creado a imagen y semejanza de Dios”, dijo el Papa.El Pontífice invitó a los fieles a “salir” de una vida “falsa, egoísta y mediocre”, utilizando el ejemplo del episodio de la resurrección de Lázaro, y dijo que esa situación, que comparó con una “prisión”, se produce porque “los pecados nos han metido en una tumba” de la que les instó a emerger.En el mismo rezo del Angelus el Papa ofreció evangelios de bolsillo gratuitos a los fieles que acudieron a la Plaza de San Pedro y les pidió que los distribuyan también gratuitamente a otros creyentes.”Los han recibido gratis, denlos gratis”, pidió el Pontífice después del rezo a los fieles congregados en la plaza, a quienes recordó que hoy en día “se puede llevar la Biblia entera en un teléfono móvil, en una tableta”.”¡Se puede leer el evangelio con tantos instrumentos tecnológicos!”, exclamó.”Lo importante es leer la palabra de Dios, por todos los medios, y recibirla con el corazón abierto”, agregó.El Papa Francisco dijo que el de ayer fue un “gesto sencillo” y recordó que ya durante las semanas precedentes había sugerido a los creyentes que se hicieran con un “pequeño evangelio” y que lo llevaran consigo “durante el día, para poder leerlo siempre”.”Luego pensé en la antigua tradición de la Iglesia, durante la Cuaresma, de entregar el evangelio a los catecúmenos, a los que se preparaban para el bautismo. Hoy quiero ofrecerles a los que están en la plaza, pero como señal para todos, un evangelio de bolsillo”, anunció el papa.”Tomenlo, llevenlo con ustedes y leanlo cada día, ¡es Jesús quien les habla!”, declaró Francisco.El Vaticano ya había anunciado el viernes que, a petición del Pontífice, se repartirían los evangelios de bolsillo a todos aquellos que acudieran a la Plaza de San Pedro a escuchar la oración del Ángelus.Los libros de esta edición, que ha sido publicada para la ocasión, están firmados por el Vaticano e incluyen los cuatro evangelios y los Actos de los Apóstoles, además de unas palabras del propio pontífice sobre la Exhortación apostólica “Evangelii Gaudium”.”La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida de aquellos que se encuentran con Jesús”, es el mensaje que el líder de los católicis envía a los fieles en esta edición especial, explicó el Vaticano.En el interior de la portada están escritas las indicaciones para recitar “La Coronilla de la Divina Misericordia” y hacia el final del libro, la Oración del cardenal John H. Newman, “Querido Jesús …”, que la Madre Teresa instó a sus monjas a recitar todos los días.La idea de la distribución gratuita de unos evangelios de bolsillo se ha llevado a cabo con la colaboración de los seminaristas del Seminario Romano, las Hermanas de la Madre Teresa y otras personas afines a la religión católica.




Volver arriba