"Estén abiertos a Dios"

“Estén abiertos a Dios”

El Papa pide al clero no ser rígidos ni cerrados

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CIUDAD DEL VATICANO (Notimex).- El papa Francisco celebró ayer la primera misa de la Candelaria de su pontificado durante la cual pidió a las monjas y a los religiosos nunca ser rígidos ni cerrados, sino estar siempre abiertos a Dios.

La mañana de ayer el Pontífice presidió la fiesta de la “Presentación del Señor” y con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, ante miles de personas en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

La ceremonia comenzó con la bendición de las velas. El líder católico llevó una en procesión en la cual participaron los superiores y superioras de las diversas congregaciones católicas.

En el sermón, el Pontífice recordó que la fiesta de este día se refiere a la presentación del niño Jesús en el templo de Jerusalén, durante el cual el pequeño se encontró con los ancianos Simeón y Ana, quienes lo reconocieron como el mesías.

También señaló que ese encuentro significó el inicio de la vida religiosa en la Iglesia católica. A las monjas y monjes presentes les recomendó “nunca ser rígidos, nunca ser cerrados, siempre abiertos a la voz de Dios que abre, que nos invita a ir hacia el horizonte”.

El Papa estableció que en la vida religiosa se vive el encuentro entre los jóvenes y los ancianos, entre la “observancia” y la “profecía”, dos realidades que no deben contraponerse.

“Hace bien a los ancianos comunicar la sabiduría a los jóvenes y hace bien a los jóvenes recoger este patrimonio de experiencia y de sabiduría, y llevarlo adelante”, indicó el papa Francisco

“No para guardarlo en un museo, sino para llevarlo adelante, con los desafíos que la vida nos presenta. Por el bien de las respectivas familias religiosas y de toda la Iglesia”, apuntó el líder católico.

En la ceremonia, el Papa presidió hasta la basílica de San Pedro una procesión de 50 religiosos, 25 mujeres y 25 hombres que representan a varias congregaciones de todo el mundo.

La celebración da inicio además a los actos de este año que la Iglesia dedicará a la “Vida Consagrada”, convocado por el papa Francisco el pasado 29 de noviembre.

Después del rezo del Ángelus el Pontífice valoró la labor de las religiosas y afirmó que no puede imaginarse “una Iglesia sin monjas”:

“¿Qué sucedería si no hubiera monjas? ¿Si no hubiera monjas en los hospitales, en las misiones, en la caridad? No puedo pensar en una Iglesia sin monjas, porque son el don, la levadura que lleva el mensaje de Jesús. ¡Son grandes estas mujeres!”, afirmó el Papa en su mensaje.

Su reflexión llegó tras recordar que hoy la Iglesia católica celebra la Jornada de la Vida Consagrada, “que recuerda la importancia para la Iglesia de todos los que han oído la llamada a seguir a Jesús de cerca en el camino de los consejos evangélicos”.”Las personas consagradas son un signo de Dios en los diferentes ambientes de la vida, son levadura para el crecimiento de una sociedad más justa y fraterna, profecía del compartir con los pequeños y los pobres”, añadió el papa argentino.Para Francisco, “hay mucha necesidad” de religiosos en el mundo, ya que fortalecen y renuevan el compromiso de la difusión del Evangelio, de la educación cristiana, de la caridad hacia los más necesitados, de la oración contemplativa; el compromiso de la formación humana y espiritual de los jóvenes, de las familias; el compromiso por la justicia y la paz en la familia humana”.”Debemos orar para que muchos jóvenes respondan ‘sí’ al Señor, que los llama a consagrarse totalmente a Él para un servicio desinteresado a los hermanos”, agregó.




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