“El trabajo no es mercancía”

El Papa: Crece la pobreza a causa del desempleo

El papa Francisco besa a un bebé al  llegar a la Plaza de San Pedro, en su tradicional audiencia semanal

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).- El papa Francisco afirmó ayer que el trabajo “es un don y no un deber” y que no puede ser tratado como una mercancía porque posee su propia dignidad y valor, en una carta que envió en ocasión de la celebración de la Conferencia de la de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En la carta enviada al presidente de la OIT, Guy Ryder, el Pontífice dijo que la reunión se celebra “en un momento crucial para la historia económica y social, que presenta desafíos para todo el mundo”.

“El desempleo está trágicamente expandiendo las fronteras de la pobreza”, advirtió el Papa.

En su mensaje, afrontó el problema del desempleo juvenil y cómo esto “pueden desmoralizar rápidamente” a la juventud y hacer que se sienta “alienada” de la sociedad.

Abordó el grave problema de la inmigración de masa y sus repercusiones en el mundo del trabajo y como los inmigrantes se convierten en las víctimas de una globalización de la indiferencia.

“Su situación les expone a otros peligros como la trata de seres humanos, el trabajo forzado, la esclavitud. Es inaceptable que en nuestro mundo el trabajo realizado por esclavos se haya convertido en algo normal”, escribió el Pontífice en la misiva.

Hizo un llamado a los estados a “unir las fuerzas para trabajar juntos y liberar a las víctimas de los tráficos y para erradicar este crimen que afecta a todos”, así como “reforzar las formas existentes de cooperación y establecer nuevas vías para aumentar la solidaridad”.

Para que esto suceda, agregó Francisco, se requiere un renovado compromiso a favor de la dignidad de cada persona, una mayor determinación en la aplicación de los estándares internacionales sobre el trabajo, y la planificación de un desarrollo donde la persona sea central y principal beneficiario.

Asimismo, el Papa pidió una “nueva evaluación de la responsabilidad de las sociedades multinacionales, que incluya la gestión de los beneficios y de las inversiones”.Otro de los llamamientos del papa a los países fue el de “facilitar el movimiento de inmigrantes para evitar las tratas”.

Por otra parte, el papa Francisco saludó ayer en la Plaza de San Pedro a Lilián Tintori, esposa de Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular e ícono de la lucha por un cambio político en Venezuela, preso desde hace 100 días en Caracas.

“¡Fuerza, fuerza, fuerza!” fueron las palabras del Pontífice a la mujer, quien le habló de su marido, de la situación en su país y de la importancia de la Iglesia católica para los diálogos de paz que aún no llevaron a un resultado positivo.

Al final de la audiencia pública de los miércoles, en el atrio de la Basílica de San Pedro, el Pontífice charló un momento con Lilián Tintori. A la catequesis papal asistieron más de 80 mil personas.

“Le transmití la situación que está viviendo Venezuela y que él conoce bien, me enfoqué en comentarle que se están violando los derechos civiles y políticos en mi país, lo cual nos preocupa”, indicó en entrevista tras el encuentro con el pontífice.”Además le comenté de los encarcelamientos, las torturas, que estamos viviendo a diario. Definitivamente nosotros estamos buscando el entendimiento y la paz”, dijo. Desde el 18 de febrero Leopoldo López se encuentra detenido en la Cárcel Militar de Ramo Verde ubicada en Los Teques, a las afueras de Caracas. Ese mismo día el coordinador nacional de Voluntad Popular se entregó a la policía durante un masivo acto público. Inicialmente estaba acusado de homicidio y terrorismo, pero esos cargos fueron descartados. Ahora se encuentra imputado por delitos de asociación para delinquir, incendio, daños a propiedad e instigación pública. Todo como consecuencia de las manifestaciones del 12 de febrero, en Caracas y otras partes del país, que exigieron un cambio al presidente Nicolás Maduro, en medio de una difícil situación económica y política. “Leopoldo está encarcelado injustamente, por pensar distinto al régimen, por querer un mejor país, por levantar su voz y llamar a una protesta pacífica en las calles para lograr un cambio positivo”, explicó la mujer.”Leopoldo está fuerte, lee el pan de la palabra diariamente, eso le ha dado mucha fortaleza espiritual, está convencido que en Venezuela vienen momentos mejores, pero sabe que necesitamos lograr un diálogo con condiciones muy claras, la primera es que se respeten los derechos humanos”, agregó.Según Tintori, el diálogo convocado por el gobierno no ha dado resultados, aunque cuenta con el apoyo de la Iglesia y otros actores sociales. Asimismo, advirtió que su país “vive en emergencia” por una “constante y brutal violación de los derechos de mujeres, niños, adulto”. No obstante la difícil situación “el diálogo es una prioridad”, sostuvo. De igual forma, afirmó que sus connacionales exigen “resultados concretos”, especialmente en materia de derechos humanos, porque denunció que existen políticos, jóvenes, estudiantes, mujeres y alcaldes de la oposición, “presos sin razón ni prueba”. “Hoy un venezolano que protesta de manera pacífica en la calle es llevado preso sin orden de captura, sin expediente, violando sus derechos humanos, incluso desaparecen por unas horas o unos días, como ha pasado”, insistió. Sobre una eventual participación del Vaticano en el diálogo entre las partes, advirtió que se trataría de algo muy positivo y deseable, porque la Iglesia, dijo, representa la verdad, la luz, lo positivo, la justicia y el entendimiento.”Como se lo pedí al Papa, le pido a la Iglesia que interceda porque eso es clave para nuestra situación. Ojalá el diálogo funcione, se que El Vaticano y el papa Francisco pueden influir mucho en este diálogo, para que finalmente se den resultados positivos y tengamos esa paz que tanto necesitamos los venezolanos”, ponderó.

Papa | Venezuela

Lilián Tintorí, esposa de un disidente venezolano preso, se reunió ayer con el Papa.

“Violan los derechos”

“Le transmití la situación que está viviendo Venezuela, me enfoqué en comentarle que se están violando los derechos civiles y políticos en mi país”, dijo la mujer, esposa de Leopoldo López.

Intercesión de la Iglesia

“Le pido a la Iglesia que interceda porque es clave para nuestra situación”, agregó.




Volver arriba