El papa llevará su mensaje de paz y unidad en el viaje a Tierra Santa

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).- En su viaje a Tierra Santa, el papa Francisco, además de visitar los lugares símbolos del cristianismo, llevará su mensaje para la búsqueda de la paz, el diálogo entre las religiones y el apoyo a la minoría cristiana en la región.

El primer viaje internacional decidido por el papa Francisco, ya que la visita a Brasil de 2013 la heredó de Benedicto XVI, será “breve, pero intenso”, pues serán sólo tres días, pero llenos de mensajes y momentos históricos.

En este viaje a la cuna del cristianismo, que realizará del 24 al 26 de mayo, el papa visitará Amán, Belén y Jerusalén, pronunciará 14 discursos y se entrevistará con las autoridades jordanas, palestinas e israelíes.

Jorge Bergoglio ha lanzado ya numerosos mensajes para la búsqueda de la paz y del diálogo en Tierra Santa tanto en sus audiencias en el Vaticano con el jefe de Estado israelí, Simón Peres como con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.

Mensajes que repetirá con fuerza en las reuniones que mantendrá con las autoridades palestinas e israelíes y jordanas, así como durante los varios encuentros con refugiados, entre ellos el que mantendrá en el campo de Deheisheh, donde le recibirán 300 niños.

No se descarta que también se refiera al conflicto en Siria, sobre el que el papa ha abogado en múltiples ocasiones para una solución pacífica.

Se espera que la influencia moral, espiritual y política del papa empuje a la región a resolver sus problemas, como el patriarca latino de Jerusalén, Fouad Twal, quien afirmó que Francisco se desplazará allí “como peregrino de la paz y de la unidad”, en una tierra “en llamas”, con muros, barreras visibles e invisibles, difíciles de atravesar”.

La visita a Tierra Santa, tal y como lo ha pensado y deseado el pontífice argentino, será sobre todo un viaje símbolo del diálogo interreligioso y ecuménico y, por ello, el evento histórico y clave será la reunión con el patriarca ortodoxo Bartolomé I, en la misma sala de la Delegación Apostólica de Jerusalén donde se encontraron hace 50 años Pablo VI y el patriarca Atenágoras.

Un encuentro en el que se puso fin a infinitas rencillas y excomuniones y que dio inicio a un camino de reconciliación y diálogo entre los cristianos, que aún se está recorriendo.

La voluntad de que este viaje sirva como ejemplo y símbolo de diálogo la ha marcado el papa con un “gesto formidable”, como lo definió el Vaticano, pues estará acompañado en esta visita por dos amigos argentinos- el rabino de Buenos Aires, Abraham Skorka, y del profesor musulmán Omar Abboud, presidente del Instituto del Diálogo Interreligioso en la capital argentina.

Un camino ecuménico que tendrá una importante etapa cuando Francisco y Bartolomé, junto con otros representantes de otras confesiones cristianas recen juntos por primera vez públicamente en el Santo Sepulcro.

El papa también llevará palabras de aliento a los cristianos, que como denunció hace poco el patriarca Twal en cinco décadas han pasado de ser el 10 % a el 2 % y se prevé que sea un tema de conversación con las autoridades israelíes.

Al respecto, los cristianos en Jerusalén han lamentado que no se haya previsto un encuentro específico con sus líderes espirituales el papa Francisco y Bartolomé.

La agencia vaticana FIDES se hace eco de una carta enviada por un grupo de cristianos en Jerusalén al nuncio en Israel, Arzobispo Giuseppe Lazzarotto, en la que lamentan que no haya un encuentro con ellos en Israel, ya que para ellos es imposible acudir a la misa que los fieles palestinos celebrarán en Belén.- Cristina Cabrejas




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