Benedicto XVI, lejos de estar ‘oculto al mundo’

 

Por Andrés Beltramo Alvarez

CIUDAD DEL VATICANO (Notimex).- Lejos de estar ‘oculto al mundo’, como anticipó antes de presentar su renuncia, el Papa emérito Benedicto XVI ha mantenido una constante actividad en las últimas semanas con diversas apariciones públicas.

El más reciente número del semanario italiano ‘Chi’ (Quien), que saldrá a la venta este miércoles 19 de marzo, muestra imágenes de Joseph Ratzinger mientras sale del monasterio Mater Ecclesiae ubicado dentro del Vaticano.

Las fotografías lo muestran con un sobretodo blanco y una boina del mismo color, que sale para su paseo cotidiano acompañado por su secretario personal, Georg Gaenswein, pero finalmente prefiere renunciar a su caminata.

De 83 años, el Papa emérito sufre de artrosis en las piernas y por eso ya no realiza largos trayectos a pie como en el pasado cuando, incluso durante su pontificado, rezaba el rosario mientras caminaba por los Jardines Vaticanos.

‘Está muy bien, es ya anciano pero no obstante todo está perfectamente lúcido’, dijo a Notimex Gaenswein, quien también trabaja con el Papa Francisco en la Prefectura de la Casa Pontificia.

Por lo pronto ha sido el mismo Jorge Mario Bergoglio quien ha animado a su predecesor a mantener una vida activa, como lo confirmó el propio pontífice argentino en una entrevista al diario italiano Il Corriere della Sera.

‘El Papa emérito no es una estatua de museo. Es una institución, a la que no estábamos acostumbrados. Sesenta o setenta años atrás, la figura del obispo emérito no existía. Eso vino después del Concilio Vaticano II y actualmente es una institución. Lo mismo tiene que pasar con el Papa emérito’, señaló.

‘Benedicto es el primero y tal vez haya otros. No lo sabemos. El es discreto, humilde, no quiere molestar. Lo hablamos y juntos llegamos a la conclusión de que era mejor que viera gente, que saliera y participara de la vida de la Iglesia’, agregó.

Reconoció que ‘algunos’ –sin mencionar quiénes- hubiesen querido que se retirara a una abadía benedictina muy lejos del Vaticano. Pero Francisco dijo que Benedicto XVI no merece terminar en una casa de retiro, sino ser un abuelo que, con su sabiduría y consejos, le da fuerza a la familia.

La estima y la cercanía entre los dos Papas quedó manifestada desde el primer día del pontificado cuando lo primero que hizo Bergoglio, tras ser elegido, fue llamar por teléfono a su predecesor y desde el balcón de la Basílica de San Pedro pidió a los fieles rezar por él.

A partir de ahí se extendió una convivencia pacífica, con visitas mutuas, almuerzos, llamadas por teléfono e intercambio de opiniones.

En una reciente entrevista Gaenswein reveló que Ratzinger comentó y criticó el primer gran coloquio del Papa Francisco con un medio de comunicación, realizado por el sacerdote Antonio Spadaro y publicado por la revista jesuita La Civiltá Cattolica.

Contó que cuando el entrevistador entregó a Francisco su primer borrador, este le dio una copia para que se la llevase a Benedicto XVI.

‘Mira, la primera página, después del índice, está vacía. Aquí el Papa (Benedicto XVI) debe escribir todas las críticas que le vengan a la mente, y después dármelas’, le dijo.

‘Así que fui a ver al Papa Benedicto y le dije que el Papa Francisco le pedía que escribiera ahí todos sus pensamientos, críticas o sugerencias tras leer la entrevista, y después yo informaría’, añadió Gaenswein.

Relató que tres días después le dio cuatro páginas de comentarios no escritas a mano, sino que se las había dictado a la ayudante, sor Brigit.

‘El hizo su tarea. La leyó y ha respondido al pedido de su sucesor haciendo algunas reflexiones y también algunas observaciones sobre determinadas afirmaciones o cuestiones, que consideraba que tal vez se podía desarrollar ulteriormente en otra ocasión. Naturalmente no digo los temas a los que se refiere’, añadió.

La primera reaparición de Ratzinger en público durante una gran ceremonia en la Basílica de San Pedro tuvo lugar el 22 de febrero pasado, en el Consistorio para la creación de 19 cardenales de la Iglesia.

Días después apareció una larga entrevista a Benedicto XVI en un libro con testimonios de los principales colaboradores del Papa Juan Pablo II, con motivo de su próxima elevación a los altares como santo.

Ahora, en el ambiente vaticano se especula con la posible asistencia del Papa emérito justamente en la ceremonia de canonización de Karol Wojtyla, el 27 de abril próximo en la Plaza de San Pedro.

 




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