El crimen, una “ofensa a Dios”

El Papa arremete contra las drogas y grupos delictivos

El Papa extiende la mano hacia un niño, anteayer  en la Plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano

CIUDAD DEL VATICANO (EFE y Notimex).- El papa Francisco arremetió contra el crimen organizado, al cual calificó como una “grave ofensa a Dios”, y contra el tráfico de seres humanos.

Así lo aseguró en su primer Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, que se realizará el 1 de enero de 2014, que fue hecho público ayer.

El Pontífice recalcó que la familia es la fuente de toda la fraternidad y por lo tanto también es el fundamento y principal vía de la paz.

En un mundo caracterizado por la “globalización de la indiferencia” nos hace lentamente “acostumbrarnos” a los sufrimientos de los demás, encerrarnos en nosotros mismos, señaló.

Las nuevas ideologías, que se caracterizan por el individualismo generalizado, el egocentrismo y el consumismo materialista, debilitan los lazos sociales, alimentando la mentalidad de “residuos”, que llevan al desprecio y el olvido de los más vulnerables, los que son considerados “inútiles”, dijo el papa.

El texto, de 21 páginas, denuncia la corrupción difundida en todos los países y la formación de grupos criminales, desde pequeños hasta los organizados globalmente.

“Estas organizaciones ofenden gravemente a Dios, afectan a los hermanos y dañan la creación, especialmente cuando tienen connotaciones religiosas”, sostuvo.

“Drama lacerante”

Apuntó el dedo contra el “drama lacerante de la droga”, con el cual se lucra contra las leyes morales y civiles, así como contra la devastación de los recursos naturales y a la contaminación.

También lamentó la “tragedia de la explotación del trabajo”, los tráficos ilícitos de dinero y la prostitución que cada día produce víctimas inocentes, sobre todo entre los más jóvenes robándoles su futuro. Condenó el tráfico de seres humanos, a los delitos de abusos contra menores y a la esclavitud que aún difunde su horror en tantas partes del mundo.

Incluso el Papa llegó a relacionar con el crimen organizado a la especulación financiera, “que a menudo asume caracteres depredadores y nocivos para enteros sistemas económicos y sociales, exponiendo a la pobreza a millones de hombres y mujeres”. “Fraternidad, fundamento y camino para la paz” es el título del mensaje del Papa, que debe inspirar numerosas actividades entre los católicos de todo el mundo al inicio de 2014.

En el mensaje Jorge Mario Bergoglio también analizó el negativo impacto de la crisis financiera, que “han empujado a muchos a buscar la satisfacción, la felicidad y la seguridad en el consumo y en el beneficio más allá de toda lógica de sana economía”. Instó a repensar los modelos de desarrollo y cambiar los estilos de vida, además de advertir la necesidad de políticas que sirvan para atenuar una excesiva brecha en el rédito. Según el líder católico muchos son los conflictos bélicos en el mundo se consuman en medio de la la indiferencia general y reconoció que los acuerdos internacionales no son suficientes para frenar las guerras. Por eso lanzó un “fuerte llamado” a cuantos “con las armas siembran violencia y muerte”. “¡Renuncien al camino de las armas y vayan a encontrar al otro con el diálogo, el perdón y la reconciliación para construir la justicia, la confianza y la esperanza!”.

Constató que mientras exista una gran cantidad de armamentos en circulación como la actual se podrán encontrar siempre nuevos pretextos para iniciar las hostilidades. “Es claro que en la vida de los pueblos los conflictos armados constituyen siempre la deliberada negación de toda posible concordia internacional, creando divisiones profundas y lacerantes heridas que exigen muchos años para cerrarse”, apuntó.Puntualizó que a las guerras libradas en los enfrentamientos armados “se suman guerras menos visibles, pero no menos crueles, que se combaten en el campo económico y financiero con medios también destructivos de la vida, de las familias y de las empresas”.

En la familia de Dios, donde todos somos hijos del mismo Padre, y porque vive en Cristo, no hay “vidas desperdiciadas” por lo que es fácil entender que la fraternidad es el fundamento y el camino hacia la paz.Aludió en su mensaje a Benedicto XVI, quien en la encíclica Caritas in Veritate recordó al mundo cómo la falta de fraternidad entre los pueblos y los hombres es una causa importante de pobreza. Además, -subrayó Bergoglio- si por un lado existe una reducción de la pobreza absoluta, por otro lado no podemos dejar de reconocer un aumento importante de la pobreza relativa, es decir, las desigualdades entre las personas y grupos que viven en una región o en un contexto histórico y cultural particular.

En este sentido, también sirven las políticas eficaces que promuevan el principio de fraternidad, asegurando a las personas acceso a los “capitales”, a los servicios, a los recursos, a la educación, a la salud, a la tecnología, por lo que todo el mundo (..) pueda desarrollarse plenamente como persona, insistió.También reconoció la necesidad de que “los políticas atenuen la desigualdad excesiva de los ingresos”.”No debemos olvidar -explicó- la enseñanza de la Iglesia sobre la llamada hipoteca social, en la que es lícito, según santo Tomás de Aquino, mas bien necesario, que el hombre tenga la propiedad de los bienes, en cuanto a su uso, los posee no solo como propios, sino también como comunes, en el sentido de que pueden beneficiarse no sólo él sino también los otros”.Para el papa argentino, la sucesión de crisis económicas debe llevar a repensar los modelos de desarrollo económico y un cambio en el estilo de vida.

“La crisis actual -indicó-, a pesar de su legado grave para la vida de las personas, puede ser también una buena oportunidad para recuperar las virtudes de la prudencia, templanza, justicia y fortaleza pues no pueden ayudar a superar los momentos difíciles y para redescubrir los lazos fraternales”.El pontífice habló de la guerra e hizo un firme llamamiento a todos los que siembran violencia y muerte: “descrubrid en aquel que hoy consideráis solo un enemigo a abatir a vuestro hermano y parad vuestra mano” y se mostró favorable al diálogo con “el otro”.Jorge Mario Bergoglio tuvo palabras para la naturaleza.

En particular, el sector agrícola “es el sector productivo primario con la vocación vital para cultivar y preservar los recursos naturales para alimentar a la humanidad. En este sentido, el flagelo persistente del hambre en el mundo, me lleva a compartir con ustedes la pregunta- ¿cómo usamos los recursos del planeta?”.Y respondió- “Bien conocido que el actual (recurso) es suficiente, y sin embargo hay millones de personas que sufren y mueren de hambre y esto es un verdadero escándalo”.

Moneyval | Finanzas

Moneyval constata el esfuerzo del Vaticano hacia unas finanzas más claras.

Reconocimiento

Moneyval, órgano de control del Consejo de Europa contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, reconoció ayer los “esfuerzos significativos” del Vaticano para adoptar normas internacionales y su compromiso con la transparencia financiera.

Informe

Moneyval aprobó en julio de 2012 el primer informe vaticano.




Volver arriba