Drogas, sexo y corrupción en la mayor cárcel de Filipinas

MANILA (EFE).- Drogas, sexo, internet y hasta ciclomotores eléctricos son algunos de los lujos de los que disfrutaban algunos prisioneros a cambio de sobornos en Bilibid, la mayor cárcel de Filipinas, un escándalo en el que están implicados el director del centro y doce guardas.

Los funcionarios fueron destituidos el miércoles y están siendo investigados por el Ministerio de Justicia, tras las denuncias en los medios locales y las redes sociales sobre el trato de favor de algunos los 22.000 reos de la cárcel de Bilibid, en el sur de Manila.

Según varios diarios digitales filipinos, el presidiario Ricardo Camata, conocido como Chacha y líder de una conocida banda criminal Sigue Sigue Sputnik, recibió hace una semana la visita de una joven actriz y bailarinas televisivas, que no fueron registradas, durante dos noches mientras estaba hospitalizado.

La página de Facebook “Bilibid Atin Ito” (“Bilibid es Nuestro”, en tagalo) denuncia con varias fotografías el tráfico constante de la droga local “shabu” en la cárcel y el tratamiento exclusivo que recibe unos de sus intermediarios, el preso Herbert “Ampang” Colangco, líder de un grupo dedicado a robar joyerías y bancos.

“Cumple su condena en una casa en la que se podrían acomodar a otros 45 prisioneros, pero él reside ahí acompañado de sus asistentes personales, sus cocineros, camareros y guardaespaldas armados”, se lee en un texto acompañado de la foto del reo Colangco.

“Bilibid Atin Ito” añade además que Colangco tiene “su propio ordenador de mesa con su conexión a internet, su sistema de aire acondicionado, su carrito de golf y acceso a agua corriente, mientras que el resto de los reclusos se pasan todo el día haciendo fila para conseguir un galón (3,7 litros) de agua”.

La fuente indica que tales privilegios son el resultado “de la donación de 1,2 millones de pesos (más de 20.000 euros) al hospital de la prisión de Bilibid el año pasado para mejorar las instalaciones y comprar medicinas para los enfermos”.

Ese dinero, apunta, procede de las actividades delictivas de Colangco, que ha participado en el robo de numerosas joyerías y bancos.

Se sospecha que el líder de la banda estaba detrás de uno de los atracos más sangrientos de la historia de Filipinas, en el que 10 trabajadores de una sucursal bancaria en Laguna, en el noreste de Filipinas, fueron ejecutados de un tiro en la cabeza mientras un grupo de hombres se hacía con los contenidos de la caja fuerte.

Por otra parte, fuentes policiales denunciaron que se habían encontrado en Bilibid varios carritos de golf y ciclomotores eléctricos, que supuestamente utilizan algunos reclusos para desplazarse por ese complejo penitenciario.

El exdirector de Bilibid, Fajardo Lansangan, ha sido duramente criticado asimismo por haber permitido que cuatro reos acudieran a exclusivos hospitales privados fuera de la cárcel sin haber obtenido el pertinente permiso de sus superiores.

“Se suponía que estos cuatro casos eran urgencias médicas, pero deberían haber entregado un informe 48 horas después del motivo por el que fueron trasladados a los hospitales”, explicó a la radio local DZBB el viceministro de Justicia, Francisco Baraan tras las destituciones.

Según dijo al diario “Inquirer” un portavoz del Departamento Correccional de Filipinas, Celso Bravo, el ya exdirector de Bilibid será sustituido por el superintendente Robert Rabo, que ya fue suspendido y absuelto por haber dejado salir a un preso libremente de su celda hasta en tres ocasiones.

Filipinas es uno de los países del mundo que registra mayor hacinamiento en sus cárceles, actualmente de un 316 % según los últimos datos del Centro Internacional para Estudios de Prisiones.

Etiquetas:, ,