Denuncias mutuas ante la violencia

México estaría "implicado" en el caso de Venezuela

CARACAS (EFE).- El ministro del Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez, acusó ayer a políticos de la oposición y a activistas de la sociedad civil de estar detrás de un plan para sumir al país en un espiral de violencia, un día después de que una marcha opositora dejara tres muertos y más de sesenta heridos.

“Se trata de que hay una organización que se viene gestando desde hace bastante tiempo para ir conduciendo al país a una salida irracional, inconstitucional y violenta”, señaló el ministro a periodistas.

Rodríguez aludió en particular a una organización que supuestamente surgió en 2010, cuando en octubre realizó una reunión en México con la presencia de activistas de organizaciones no gubernamentales y de políticos de la oposición venezolana, como el actual alcalde del municipio caraqueño de El Hatillo, David Smolansky.

“La reunión se hizo en México y la finalidad fue adiestrar en métodos de desestabilización violenta a un grupo de líderes estudiantiles y de la juventud de movimientos de extrema derecha”, dijo el ministro, que antes encabezó el servicio de inteligencia del Gobierno venezolano.Rodríguez involucró también en el supuesto plan conspirativo al director de la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones, Humberto Prado, al acusarlo de recibir financiación internacional “con la intención de generar ingobernabilidad en las cárceles del país”.Además reiteró que estas organizaciones “manipulan” a los estudiantes que protestan pacíficamente contra el Gobierno para infiltrarlos y “generar actos de caos y de violencia”.El ministro habló un día después de que una jornada de protestas convocada por la oposición en Caracas terminara en incidentes que dejaron tres muertos y daños a vehículos y propiedades.El Gobierno ha dicho que los incidentes fueron planificados por dirigentes de la oposición y dictó una orden de detención contra el líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, quien ha dicho a través de sus voceros que “dará la cara” al país.

A su vez, el ex candidato presidencial y líder de la Mesa de la Unidad Democrática, Henrique Capriles, rechazó que la oposición esté en busca de un golpe de estado y solicitó un diálogo serio de todos los sectores de Venezuela.

También destacó que el quinto país productor mundial de petróleo está en una situación muy grave, por lo que condenó los hechos de la víspera en Caracas y el conurbado municipio Chacao que dejaron un saldo de tres fallecidos, unos 25 heridos y al menos 30 detenidos.

“Este país está en una situación muy grave y muy difícil. Los que votaron por mí saben que la inmensa mayoría de los venezolanos no va a salir a matarse. Nosotros no queremos un golpe de estado”, precisó el gobernador del estado Miranda, en rueda de prensa.

Además dijo que “no se puede combatir con más odio”, y advirtió que la generación de violencia es una excusa que “le conviene a algunos sectores del país”, y sentenció que “nadie puede alegrarse de la muerte de nadie”.

Asimismo, precisó que “hay un libreto de parte del gobierno y la oposición no puede ceñirse a él. Hago un llamado al gobierno de Nicolás Maduro para que responda por sus acciones”.Asimismo, añadió que “le hacemos un llamado a los gobernantes: por favor suelten a esos muchachos que están detenidos ahora los que fueron reprimidos son los verdugos de ahora este país no necesita más violencia ni más caos”.Capriles Radonski aprovechó para solicitar al gobierno que desarmara a ciertos sectores de la sociedad venezolana, y cuestionó la procedencia de las armas con que cuentan dichos grupos.”Ustedes nos piden que nos deslindemos de sus llamados, cuando van a desarmar a los grupos paramilitares a este gobierno no les importa la vida de los venezolanos. Elegimos el camino que para algunos es más largo pero es el camino”, recalcó.




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