Contra el lucro en educación
Marcha y actos vandálicos en calles de Chile
Un policía se enfrenta a un manifestante durante una marcha estudiantil a favor de la educación de calidad, en Santiago de Chile
SANTIAGO DE CHILE (EFE y AP).- Unos 150,000 estudiantes protestaron ayer en la capital del país para denunciar que algunas universidades obtienen enormes beneficios con fondos estatales, pese a que la ley lo prohíbe.
Una de las marchas fue perseguida por actos vandálicos y represión policial, pero pese a esto, al frío y a la fina lluvia, los estudiantes se aferraron a las pancartas para desfilar en un ambiente festivo, sin que se detuviera la caminata pacífica de la mayoría de los jóvenes.
Esta protesta se produjo después de que la semana pasada una comisión investigadora de la Cámara de Diputados sobre educación superior presentara un informe en el que se acusa a siete centros privados de incumplir el requisito legal de ser corporaciones educativas sin fines de lucro.
“Venimos a decir una vez más que la educación no es un bien de consumo, la educación es un derecho. Y para que esto sea así necesitamos un Estado que asegure una regulación adecuada del sector privado y además que permita el fortalecimiento del sector público”, dijo a los periodistas el líder estudiantil Noam Titelman.
Los jóvenes se reunieron en la mañana en la plaza Italia, donde iniciaron la caminata, y continuaron por la Alameda, la principal avenida de la ciudad, un recorrido que les llevó a pasar frente a La Moneda sede del Gobierno, disfrazados, bailando, agitando banderas de colores y con pancartas con textos alusivos a la protesta.
“Vengo a marchar porque no puede haber privilegios para la clase alta”, dijo un estudiante de 17 años, de un colegio público.
Esta es la primera marcha del año en la que el gobierno de Santiago autoriza a los estudiantes transitar por la Alameda.La protesta fue convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que agrupa a universitarios, y las dos principales organizaciones de secundarios.Gabriel Boric, presidente de los alumnos de la Universidad de Chile, destacó el significado de marchar frente a la sede de gobierno.”Vamos a demostrar nuestro enojo e impotencia, pero también nuestra alegría y la convicción de que podemos cambiar las cosas frente a La Moneda”, agregó. Esta es la tercera marcha del año y la primera que contaba con permiso para desfilar frente a la sede de gobierno. Esta movilización se enmarca en la jornada de paro nacional convocada por los estudiantes y puede convertirse en la más grande de las tres que la Confech ha convocado desde que se inició el curso en marzo pasado, tras las celebradas el 25 de abril y el 16 de mayo. Algunos jóvenes con los rostros cubiertos intentaron saquear locales comerciales, destruyeron un autobús, rompieron semáforos y arrojaron rejas que dividían las ocho pistas de la principal arteria capitalina y las lanzaron contra policías, que los reprimieron con chorros de agua y gases lacrimógenos.
Uno de los hechos más graves se registró a unas tres cuadras de La Moneda cuando encapuchados apedrearon un camión de la guardia carcelaria y lanzaron una bomba incendiaria en su interior. Los policias frenaron el incendio del vehículo. La manifestación concluyó con un acto artístico. Marchas similares se repitieron en ciudades del interior. Camila Vallejo, vicepresidenta de los estudiantes de la Universidad de Chile, estimó unos 120,000 los manifestantes. No hay aún una cifra oficial de participantes ni de detenidos. Los estudiantes exigen erradicar el modelo impuesto en 1981 y terminar con los altos precios que deben pagar por sus estudios, pese a que el Gobierno de Sebastián Piñera puso en marcha algunas medidas para mejorar la supervisión y facilitar el pago a los alumnos.Desde el año pasado los estudiantes piden una educación pública y de calidad y el fin del lucro en las universidades privadas, que reciben aportes estatales.
Varias universidades crearon las llamadas sociedades espejo, este mecanismo consiste en que las sociedades que controlan estas universidades constituyen de forma paralela empresas inmobiliarias que arriendan locales a la misma universidad y obtienen beneficios.El fiscal nacional, Sabás Chaguán, anunció ayer que dos fiscales investigarán los hechos y dijo que “si aparece la necesidad de nombrar un fiscal preferente, se hará a la brevedad”. Después del terremoto de magnitud 8.8 de 2010, las manifestaciones estudiantiles han sido el peor dolor de cabeza del presidente Sebastián Piñera, que tras siete meses de protestas seguidas en 2011, este año envió un par de reformas al Congreso para bajar los créditos bancarios a los alumnos, aumentar las becas y aportar entre 700 y 1,000 millones de dólares extras al presupuesto educacional. Sin embargo, por ahora la propuesta se discute en el parlamento.