Casa Blanca no hará una “Estrella de la Muerte”
También rechaza la solicitud de independencia de ocho estados
WASHINGTON (EFE).- Estados Unidos no construirá una estación espacial al estilo de la “Estrella de la Muerte” popularizada por la saga “Star Wars”, como pedía una solicitud popular con más de 34,000 firmas, según informó la Casa Blanca.
En un mensaje publicado a última hora del viernes en su blog “We The People”, dedicado a recoger peticiones populares, la residencia presidencial se pronunció sobre una de las solicitudes más peculiares de los cientos que ha recibido desde que abrió ese espacio a finales de 2011.
“El Gobierno comparte el deseo de mayor creación de empleo y una fuerte defensa nacional, pero una Estrella de la Muerte no es una opción”, escribió Paul Shawcross, jefe de la rama de ciencias y espacio en la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca.
Una réplica de la famosa estación capaz de destruir planetas que aparece en la saga creada por George Lucas es irrealizable por una sencilla razón, según Shawcross- su coste.
“Se estima que costaría más de 850,000 billones de dólares. Estamos trabajando para reducir el déficit, no ampliarlo”, escribió.
Además, el Gobierno del presidente Barack Obama “no está a favor de destruir planetas”, añadió.
Shawcross no olvidó recordar que, en la célebre saga cinematográfica, un disparo certero del protagonista Luke Skywalker provocó una reacción en cadena que acabó con la Estrella de la Muerte.
“¿Por qué gastar innumerables dólares de los contribuyentes en una Estrella de la Muerte con un defecto básico que puede ser aprovechado por una nave espacial pilotada por un solo hombre?”, indicó el funcionario.
Por último, señaló que Estados Unidos ya forma parte de una Estación Espacial Internacional que orbita la tierra, y cuenta con robots asistentes que flotan en ella al estilo de los ficticios R2D2 y C-3PO.
La petición solicitaba al Gobierno de Obama comenzar a construir en 2016 un “sistema de armas y de superioridad espacial” como la Estrella de la Muerte, con el fin de “espolear la creación de empleo en campos como la construcción, la ingeniería, la exploración espacial y otros, y fortalecer nuestra defensa nacional”.
Su respaldo con más de 34.000 firmas obligó a la Casa Blanca a pronunciarse, de acuerdo con su compromiso de dar una respuesta a todas aquellas peticiones que superen las 25,000 en treinta días.
Niegan la independencia
En otro anuncio, la Casa Blanca rechazó las peticiones de independencia firmadas por ciudadanos de ocho estados, al recordar que ese derecho no está reflejado en la Constitución de EE.UU., que establece que la unión del país debe ser “perpetua”.
En un mensaje publicado en las últimas horas en el ya citado blog, la residencia presidencial se pronunció sobre las solicitudes de secesión de Texas, Florida, Luisiana, Georgia, Tennessee, Alabama, Carolina del Norte y Carolina del Sur.
“Nuestros padres fundadores establecieron la Constitución de Estados Unidos ‘para formar una unión más perfecta’ a través de el duro y frustrante pero necesario trabajo del autogobierno”, explicó en el mensaje el Director de la Oficina de Comunicaciones de la Casa Blanca, Jon Carson.
“En ese documento, consagraron el derecho a cambiar nuestro gobierno nacional a través del poder de la papeleta electoral. Pero no proporcionaron el derecho a abandonarlo”, añadió.
Las peticiones se sucedieron tras la victoria electoral del presidente Barack Obama en las elecciones del pasado noviembre.
El mayor número de firmas lo acaparó Texas, un estado donde hay una importante corriente secesionista desde hace años y que acumuló más de 125,000 rúbricas a favor de su petición, que presentaba al territorio como la “decimoquinta economía del mundo” y criticaba el nivel de gasto del Gobierno federal.
La respuesta de la Casa Blanca también se dirigió a otra petición popular que solicitaba la deportación de todos aquellos que hubieran firmado las propuestas de independencia de cualquier estado.
“En un país de 300 millones de personas, cada uno con sus propias opiniones, la democracia puede ser ruidosa y controvertida, y eso es algo bueno, porque el debate libre y abierto es lo que hace que este país funcione”, indicó Carson.
El Gobierno de Obama también tiene pendiente responder a una petición que pide que la Casa Blanca apoye un referéndum de autodeterminación en Cataluña (España), una solicitud que a día de hoy cuenta con más de 32,000 firmas.
