Atentado en Boston

Dos bombas dejan tres muertos y al menos 100 heridos

Personal de rescate atiende a una mujer lesionada cerca de la línea de meta del Maratón de Boston, ayer
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Personal de rescate atiende a una mujer lesionada cerca de la línea de meta del Maratón de Boston, ayer
Una mujer abraza a su padre después de que se registraran dos explosiones cerca de la línea de meta del maratón de Boston, Massachusetts, donde murieron tres personas
Los espectadores huyen de la zona donde explotaron dos artefactos cerca de la meta del 117o. maratón de Boston, ayer
Algunos lesionados yacen entre los escombros que dejaron las explosiones de ayer, en Boston


Al menos tres personas fallecieron y otras 100 resultaron heridas por dos explosiones en la línea de llegada del famoso y antiguo maratón de Boston. Una de las víctimas mortales es un niño de ocho años, según informa “The Boston Globe”.

El jefe de la policía de Boston, Ed Davis, confirmó que las dos detonaciones se produjeron poco después del mediodía a menos de 100 metros de distancia la una de la otra. Las detonaciones ocurrieron cuando miles de atletas recorrían los últimos metros de la carrera, precisa el periódico español “El Mundo”.

En un primer momento la policía de la ciudad informó de una tercera detonación en la Biblioteca John F. Kennedy, pero poco después se descartó que este incidente esté relacionado con las bombas en el maratón.

La primera explosión se produjo en la esquina de las calles Boylston y Exeter cuando los competidores llevaban corriendo cuatro horas y nueve minutos. Casi al mismo tiempo, se produjo una detonación algo menor al otro lado de la calle, que hizo estallar los escaparates de las tiendas y ocasionó una estampida entre los atletas que estaban a punto de concluir la carrera y entre quienes les veían llegar desde las tribunas junto a la línea final.

La policía de Boston acordonó por precaución varios hoteles del centro de esa ciudad al encontrar paquetes sospechosos que podrían esconder otros artefactos explosivos y miles de personas permanecieron atrapadas en recintos de la zona a la espera de que las fuerzas de seguridad inspeccionen el lugar. El aeropuerto de la ciudad también cerró mientras continúa la investigación y la policía recomienda evitar las aglomeraciones “hasta que la situación esté controlada”.

Los testigos cuentan que vieron corredores mutilados y cristales volando por los aires. En el momento de las explosiones, los atletas de élite ya habían concluido la carrera. Pero cientos de corredores aficionados no habían terminado y muchos no pudieron terminar.

El de Boston es el maratón más antiguo de Estados Unidos y este año celebraba su 117a. edición.

Barack Obama compareció horas después del suceso desde la Casa Blanca y aseguró “que se llegará al final de este asunto” y que los “responsables de este acto serán llevados a la justicia”. El presidente de EE.UU. no ofreció más detalles sobre lo ocurrido y evitó pronunciar la palabra atentado. “Todavía no sabemos quién hizo esto y por qué”, declaró.

Además, el presidente Obama confirmó que aumentaron las medidas de seguridad en todo el país. Su administración está en permanente contacto con las autoridades locales. El mandatario estadounidense habló con el alcalde de Boston y con el gobernador de Massachusetts para ofrecerles la total colaboración de la Administración federal.

Aunque se desconoce el origen de las explosiones, las autoridades federales desplegaron por precaución unidades antiterroristas en torno a hoteles y lugares turísticos.

Sobre la posibilidad de que se trate de un atentado, el portavoz policíaco de Boston declaró que “cada uno saque sus propias conclusiones”.

Boston | Explosiones

Tres personas murieron y un centenar resultaron heridas por la explosión de 2 bombas en el maratón de Boston.

Víctimas

Uno de los muertos es un niño de ocho años, según informó la cadena de televisión CNN.

Restricciones

Tras las explosiones, el espacio aéreo sobre Boston fue restringido, la telefonía móvil suspendida durante un tiempo, para evitar la activación a distancia de explosivos, y los niveles de alerta en Nueva York y Washington, elevados.




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