Yoichi Masuzoe, el polémico y contestatario político que gobernará Tokio

TOKIO (EFE).- Yoichi Masuzoe, el hombre elegido hoy para ser nuevo gobernador de Tokio, es el último de una serie de contestatarias y polémicas figuras que se han consolidado en cargos locales por su empeño en terminar con la manera tradicional de hacer política en Japón.

El flamante gobernador, de 65 años, es muy conocido por sus criticadas declaraciones misóginas (en los ochenta dijo en una revista que las mujeres se comportan de forma “anormal” cuando tienen el periodo y que por ello no pueden ejercer la política).

También ha sufrido el escrutinio público por su vida personal- se ha casado tres veces, ha tenido tres hijos fuera del matrimonio y la madre de uno de ellos, que sufre una grave discapacidad intelectual, lo demandó por no abonar la correspondiente pensión.

Pero esto no ha afectado a los votantes tokiotas, que han vuelto a elegir como gobernador a un político de perfil descarado y polémico, similar al de sus predecesores, Shintaro Ishihara y Naoki Inose, o al de los alcaldes que gobiernan en Osaka y Nagoya, Toru Hashimoto y Takashi Kawamura.

Nacido en la prefectura de Fukuoka en 1948, estudió Ciencias Políticas en la prestigiosa Universidad de Tokio, donde trabajó como académico especializado en relaciones internacionales hasta finales de los ochenta, poco antes de debutar como comentarista político en televisión.

Antes de meterse en política tuvo tiempo de regresar a Fukuoka para cuidar de su madre aquejada de Alzheimer, una experiencia que reflejó en un libro convertido en “bestseller” por su crítica a las lagunas de los servicios sociales en Japón.

Aunque su primera intentona para convertirse en gobernador de Tokio en 1999 fracasó, el lenguaraz aspirante se llevó entonces unos 840.000 votos.

Ganó un escaño en 2001 para la Cámara Alta representando al conservador Partido Liberal Demócrata (PLD), formación en la que inició un fulgurante ascenso, algo poco común para un recién ingresado que además no estaba ligado a ninguna de las facciones tradicionales de la formación.

Esto le llevó a ser titular de Sanidad, Bienestar y Trabajo entre 2007 y 2009.

Aún así, harto de intentar convencer al bloque que ha dominado la política nipona en los últimos 60 años de la necesidad de legislar al margen de la poderosa burocracia ministerial, que decide buena parte de los designios del país, dejó en 2010 el PLD en el cénit de su popularidad (era favorito para ser primer ministro).

Fundó un pequeño partido que cosechó escaso éxito en dos legislativas, y se mantuvo en segundo plano hasta presentarse nuevamente a las elecciones a gobernador.- Andrés Sánchez Braun




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