Un muerto y 90 heridos en los disturbios antichinos en el sur de Vietnam

HO CHI MINH (EFE).- La violencia en las protestas antichinas en Vietnam, con cifras provisionales de un muerto y 90 heridos, amenaza con agravar el conflicto diplomático causado por las disputas de soberanía en el Mar de China Meridional.

El embajador de Taiwán en Vietnam, Huang Chih-peng, indicó que el fallecido, de nacionalidad china, murió durante unas protestas en un complejo siderúrgico taiwanés en la provincia de Ha Tinh, en el centro del país, que comenzaron el miércoles y continuaron hasta la madrugada del jueves.

Por las redes sociales y algunos blogs circulan fotografías de cuerpos tendidos en el suelo después de los disturbios, pero tanto las autoridades vietnamitas como la prensa local, controlada por el Estado, han evitado dar cifras oficiales de heridos o fallecidos.

El Gobierno chino reaccionó ante los incidentes acusando a las autoridades de Hanoi de ser las responsables.

“Los graves saqueos e incendios contra compañías chinas en Vietnam cuentan con la connivencia del Gobierno vietnamita hacia algunas fuerzas antichinas y criminales”, dijo en rueda de prensa la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hua Chunying.

La portavoz urgió a Vietnam a “asumir su responsabilidad, realizar una investigación, castigar seriamente a los criminales y dar compensaciones a los ciudadanos y compañías chinas”, mientras afirmó que Pekín aún investiga cuántas víctimas y damnificados hay por las protestas.

Según la agencia de noticias china Xinhua, al menos diez ciudadanos chinos residentes en esa provincia están desaparecidos mientras que otros 55 trabajadores resultaron heridos.

La violencia ha afectado por igual a fábricas chinas y taiwanesas, ya que los manifestantes han atacado a empresas con caracteres chinos sin distinguir la nacionalidad.

Taipei comenzó este jueves con la evacuación de miles de sus ciudadanos, muchos de los cuales se encuentran refugiados bajo protección policial y sin acceso a sus hogares y documentos necesarios para viajar.

Los disturbios también han provocado la huida de cientos de turistas y empresarios chinos que han cruzado la frontera hacia Camboya, según el portal “The Cambodia Herald”.

El catedrático de la Universidad de Hong Kong, Jonathan London, experto en Vietnam, advirtió de que “la violencia tendrá repercusiones”.

London subrayó que “la gran mayoría de los vietnamitas están en contra de los disturbios” y los achacó a un intento frustrado de llevar a cabo una protesta ordenada con la complicidad del Gobierno.

La violencia se inició el miércoles cuando unas 19.000 personas se manifestaban en un polígono industrial con negocios de textil y calzado taiwaneses, chinos y coreanos de la provincia de Binh Duong, en el sur del país.

El vicepresidente provincial, Tran Van Nam, dijo al portal VNExpress que algunos de los manifestantes incitaron al resto a tumbar vallas y asaltar las naves industriales, lo que propició robos, quema de edificios y agresiones a guardas de seguridad.

Al menos 15 edificios fueron quemados y centenares de empresas sufrieron daños en sus instalaciones, según el informe preliminar de las autoridades provinciales citado por el portal.

Desde entonces, las autoridades han desplegado un fuerte dispositivo policial para evitar los disturbios en una de las zonas con más inversores extranjeros en el sector del textil de Vietnam.

La policía vietnamita informó de la detención de más de 700 personas acusadas de incitar y participar en los ataques contra los recintos industriales.

Varias manifestaciones contra las reclamaciones territoriales de China en las islas Paracel, que ambos países se disputan, reunieron el pasado fin de semana a varios miles de personas en Vietnam, donde en los últimos años las autoridades han alternado el permiso a estas protestas con su supresión violenta.

Las marchas fueron convocadas después de que un buque chino colisionara con otro vietnamita que intentaba impedir la instalación de una plataforma petrolera de la compañía estatal china CNOOC.

La plataforma estaba situada originariamente en aguas al sur de Hong Kong pero fue trasladada a las proximidades de las Paracel (que los chinos denominan Xisha) el 2 de mayo, lo que fue considerado como una acción “ilegal” por Hanoi.

El 3 de mayo la Administración de Seguridad Marítima de China anunció la prohibición de navegar a menos de una milla náutica (1,8 kilómetros) de la polémica plataforma, una distancia que el 5 de mayo aumentó a 3 millas náuticas (5,5 kilómetros).

Las Paracel están controladas de facto por China desde un enfrentamiento naval con Vietnam ocurrido en 1974, la llamada Batalla de las Islas Paracel, en la que fallecieron 53 marineros vietnamitas y 18 chinos.

China mantiene crecientes tensiones marítimas con países vecinos, especialmente Japón, Filipinas y Vietnam, por islas y aguas de los Mares de China Meridional y Oriental, ricas en recursos pesqueros y energéticos (gas y natural petróleo que aún no han sido explotados).




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