Seúl y Pekín escenifican su rechazo al programa nuclear de Corea del Norte

 

Atahualpa Amerise

SEÚL (EFE).- Los presidentes de China y Corea del Sur reafirmaron hoy su compromiso conjunto con la desnuclearización de Corea del Norte en un histórico encuentro en Seúl que ha puesto de manifiesto el aislamiento cada vez mayor del régimen de Kim Jong-un.

“La desnuclearización, la paz y la prosperidad en la península coreana” son objetivos de la política exterior de Pekín, aseveró el presidente chino, Xi Jinping, en una rueda de prensa tras mantener una cumbre bilateral con su homóloga surcoreana, Park Geun-hye, en la Casa Azul (la residencia presidencial) de Seúl.

Park, por su parte, fue más rotunda al afirmar que ambas partes comparten “una postura de fuerte oposición” al desarrollo de armas nucleares de Corea del Norte, un país que, apuntó, “continúa amenazándonos” con una posible prueba nuclear.

La visita de dos días a Seúl iniciada hoy por Xi Jinping se considera histórica, al ser la primera vez que un presidente chino en activo viaja antes a Corea del Sur que a Corea del Norte, tradicional aliado del gigante de Asia.

Para muchos expertos, la visita del líder de Pekín demuestra el acercamiento cada vez mayor entre China y Corea del Sur, cuyas relaciones económicas y comerciales son cada vez más estrechas, y por ende el creciente aislamiento del régimen comunista norcoreano.

De hecho, desde que Kim Jong-un llegara al poder en Corea del Norte a finales de 2011 no se ha reunido con Xi Jinping, que accedió al cargo a principios de 2013, ni con su antecesor, Hu Jintao, ni tampoco ha recibido invitaciones oficiales a Pekín.

El presidente chino también aprovechó para hacer un llamamiento a las otras cinco partes implicadas en el diálogo a seis bandas -las dos Coreas, EEUU, Japón y Rusia- para tratar de retomar este proceso orientado a negociar la desnuclearización norcoreana que permanece estancado desde 2008.

En el ámbito económico, Xi y Park acordaron realizar esfuerzos para redactar su Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral antes de que acabe este año, a la espera de que este mes ambas partes celebren su duodécima ronda de conversaciones desde 2012.

Asimismo, decidieron crear un sistema de cambio directo de sus monedas, el yuan chino y el won surcoreano, al designar la sucursal de un banco chino en Seúl como centro neurálgico de las de transacciones.

La medida podría reducir, según expertos, la dependencia del dólar por parte de Corea del Sur, cuyos intercambios con China representan más de un 20 por ciento de su comercio total.

En 2013, el comercio bilateral alcanzó los 228.000 millones de dólares, según datos de Corea del Sur, una cifra que espera superarse este año ya que en los cinco primeros meses de 2014 ya se habían superado los 100.000 millones de dólares en intercambios.

China es el principal destino de inversión surcoreana en el exterior, mientras que Corea del Sur es el quinto para el gigante asiático.

Además, Corea del Sur es el país que más ha incrementado sus inversiones en tierras chinas en el último año, con un crecimiento del 87,9 por ciento.

El viaje de Xi a Corea del Sur es el primero del mandatario a un solo país en lugar de sus habituales giras por varias naciones de una misma región, lo que, según expertos, sugiere que Pekín busca especialmente estrechar sus relaciones con Seúl.

China y Corea del Sur, que se enfrentaron como enemigos en la Guerra de Corea (1950-53), han profundizado sus relaciones desde que iniciaran relaciones bilaterales en 1992, especialmente en el ámbito económico.

Así, Xi Jinping confirmó la alianza cada vez más estrecha entre Pekín y Seúl al revelar su deseo de abrir “una nueva era de esperanza” conjunta.




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