Protestan contra Obama

Empieza en Japón una gira por cuatro naciones de Asia

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MANILA (EFE).- La Policía de Filipinas se enfrentó ayer a más de 100 activistas que protestaban ante la embajada estadounidense de Manila contra la próxima visita al país del presidente Barack Obama.

El mandatario llegó ayer a Japón, primera parada de una gira de cuatro países asiáticos, con el objetivo de reforzar lazos con sus aliados en la región frente a la creciente fortaleza de China.

Los antidisturbios, armados con porras, escudos policiales y cañones de agua, protegían la embajada cuando los manifestantes consiguieron rebasar el cordón, lo que desató el incidente.

Los activistas protestaban con banderas y pancartas por el viaje de Obama a Filipinas del próximo lunes, para una visita oficial de dos días, y por un posible acuerdo que incrementaría la presencia militar estadounidense en el archipiélago asiático.

“Obama, no eres bienvenido” y “No a las bases, guerras y expolios de EE.UU.” fueron algunos de los mensajes que se leían en los carteles que portaban los activistas del grupo filipino Bayan.

Manila se encuentra en una disputa territorial con Pekín por varias islas en el Mar del Sur de China, que se ha agudizado en los últimos meses tras varios incidentes entre pescadores y fuerzas navales. El Gobierno de Filipinas busca reforzar su capacidad de defensa.

Por su parte, Estados Unidos aumentaría su presencia militar en Filipinas, antigua colonia, con más tropas, aviones y naves en determinadas bases, donde hasta ahora hay sólo 500 soldados estadounidenses para el entrenamiento de fuerzas antiterroristas.

“Sólo busca mantener su dominio en la región violando la soberanía nacional y saqueando las economías de sus supuestos aliados”, expresó en un comunicado el secretario general del grupo activista filipino Bayan, Renato Reyes.

“Los objetivos militares y económicos de EE.UU. sólo van a reforzar la condición de Filipinas como neocolonia americana”, agregó Reyes, quien manifestó su intención de volver a salir a la calle el próximo lunes y martes, durante la visita de Obama.En Filipinas, el presidente estadounidense se reunirá con su homólogo Benigno Aquino, debatirá la estrategia militar de Estados Unidos en el sudeste de Asia y visitará el cementerio americano de Manila, donde están enterrados soldados de la Segunda Guerra Mundial.

La visita de Obama por la región comenzó ayer en Japón, donde se produce en medio de crecientes tensiones diplomáticas y territoriales entre Tokio y Pekín y en un ambiente de inestabilidad propiciado por amenazas de Corea del Norte.

En un claro gesto de apoyo a su gran aliado asiático, el mandatario estadounidense aseguró ayer que se opone “a cualquier intento unilateral de socavar la administración japonesa” de las islas Senkaku y Diaoyu, reclamadas por China.

Es la primera vez que Washington se decanta por Japón en su disputa territorial en torno a los islotes situados en el Mar de China Oriental.

La escenificación de sólida unidad entre Japón y EE.UU. es especialmente relevante para Tokio después del desencuentro vivido por la visita del primer ministro Abe al polémico templo de Yasukini el pasado diciembre.La Casa Blanca calificó en ese momento de “decepcionante” el gesto del líder nipón, quien enfureció a sus vecinos, China y Corea del Sur, al acudir al lugar donde se honra la memoria de destacados criminales de guerra de la época imperialista.Sobre la gira asiática de Obama también planean las constantes amenazas de Corea del Norte, que, tras una larga campaña de lanzamiento de misiles, podría llevar a cabo estos días un nuevo ensayo nuclear, según ha alertado el Gobierno de Seúl.El régimen de Pyongyang ha calificado de gesto “hostil” este viaje a Japón y Corea del Sur y aseguró esta semana que reforzará por ello su capacidad de defensa.Tampoco se puede restar importancia al componente económico de la agenda ya que Obama y Abe tratarán el estado de las negociaciones bilaterales sobre un acuerdo de libre comercio, el Trans-Pacific Partnership (TPP).La histórica visita queda, sin embargo, un tanto empañada a lo ojos de Japón por la ausencia de la esposa del presidente estadounidense, Michelle, que ha decidido quedarse en casa para decepción de sus anfitriones.La Casa Blanca ha explicado que la primera dama está más centrada ahora en su responsabilidad como madre.La agenda tokiota de Obama incluye este jueves una ceremonia oficial de bienvenida en el Palacio Imperial, un encuentro con el emperador Akihito y la cumbre con el primer ministro nipón.




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