Millones de filipinos arropan al Nazareno Negro en Manila

Helen Cook

Varios niños permanecen sobre una réplica del Nazareno Negro en Manila, Filipinas, durante los preparativos para la celebración de la procesión del Nazareno Negro de Quiapo.- (EFE)

MANILA, FIlipinas (EFE).- Millones de personas acompañaron hoy al Nazareno Negro de Quiapo por las calles de Manila, en una procesión que se considera uno de los principales eventos religiosos del año de Filipinas, un país marcado por su profunda devoción cristiana.

El evento religioso, en el que las autoridades preveían entre 10 y 12 millones de asistentes, se inició a las 06.00 hora local (22.00 GMT del miércoles) con una misa oficiada por el arzobispo de Manila, Luis Antonio Tagle, en la explanada del Grandstand Quirino.

En la homilía, el prelado arremetió contra la corrupción presente en la Administración filipina, además de pedir a los creyentes que no olvidaran a las víctimas de los desastres naturales que han asolado Filipinas y que rezaran por ellas.

“¿Cómo es posible que nos estemos olvidando de nuestros hermanos del terremoto de Bohol? ¿Y hasta cuándo nos acordaremos de las víctimas del Haiyan?”, dijo Tagle.

El fervor de los asistentes alcanzó uno de sus puntos máximos durante el oficio cuando un grupo de fieles asaltó el escenario y “secuestró” la talla de madera del Nazareno Negro para que el resto de devotos pudiera tocarla, según el medio local Rappler.

La estatua de madera sufrió daños debido al fervor de los creyentes durante la procesión, que atraviesa algunas de las zonas más antiguas de Manila.

Este año, al menos mil personas tuvieron que ser atendidas por personal médico y voluntarios, de las cuales ocho tuvieron que ser trasladadas a hospitales por fracturas, dolores en el pecho y convulsiones, indicó Rappler.

Para tratar de controlar a la masa de gente y que la procesión siguiera la ruta marcada, las Autoridades para el Desarrollo de Metro Manila desplegaron unos 2.000 agentes de tráfico, según el medio filipino InterAksyon.

Asimismo, la Cruz Roja de Filipinas montó 15 puestos de primeros auxilios en previsión de desmayos, cortes de los ciudadanos que eligen andar descalzos o heridas por estampidas, como las que han ocurrido en años anteriores.

“El objetivo es que no de produzca ningún muerto, como sucedió el año pasado”, indicó la Cruz Roja en un comunicado.

Después de la celebración, se cargaron al menos 23 camiones de basura con los restos y desperdicios que los devotos dejaron tras de sí, informa el diario The Star.

El Nazareno Negro llegó a Manila el 31 de mayo de 1606 en un galeón procedente de Acapulco que, según la leyenda, se incendió cerca de la costa filipina.

Una creencia popular sostiene que el calor de las llamas otorgó al Cristo su característico color negruzco, aunque otra versión atribuye la peculiaridad a que el artesano mexicano que la talló quiso estampar su misma tonalidad de piel a la obra.

Sus devotos le asignan incontables milagros y destacan como muestra de su gracia que ha sobrevivido a numerosos desastres naturales y guerras, como los terremotos de 1645 y 1863, los incendios que calcinaron en dos ocasiones su hogar en la iglesia de Quiapo, en 1791 y 1929, y el bombardeo de Manila durante la II Guerra Mundial, en 1945.




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