Más de cien heridos y 61 detenidos en conflicto de Taiwán

Estudiantes ocupan el Parlamento de Taiwán, en Taipéi.- (EPA)

TAIPEI, Taiwán (EFE).- Más de un centenar de manifestantes quedaron heridos y 61 fueron detenidos hoy en la ocupación y desalojo del Ejecutivo de Taiwán, en una escalada de las tensiones en la isla en torno a un pacto de servicios con China.

La protesta “ha degenerado fuera de control” y “no podemos consentir que el máximo órgano de ejecución de políticas quede ocupado o usurpado”, dijo hoy el primer ministro taiwanés, Jiang Yi-huah, en una rueda de prensa, en la que justificó la carga policial contra los manifestantes.

Decenas de personas resultaron heridas cuando la Policía utilizó porras y cañones de agua contra los concentrados, la mayor parte de ellos estudiantes, que intentaban entrar en la sede del Ejecutivo después de que una intervención pública del presidente del país, Ma Ying-Jeou, el domingo no consiguiera aplicar las iras de los manifestantes.

Según los datos ofrecidos por Jiang, 61 personas han sido detenidas y hay 137 heridos en los enfrentamientos que comenzaron el martes cuando unos 200 estudiantes ocuparon el Parlamento en protesta por un acuerdo de servicios acordado el año pasado con China.

El acuerdo aún no ha sido ratificado en el Parlamento debido al bloqueo de la oposición, al que se han sumado ahora las protestas estudiantiles, que consideran que el pacto perjudica a la isla y es excesivamente ventajoso para China.

La Bolsa en la isla perdió un total de 533.700 millones de dólares taiwaneses (unos 17.460 millones de dólares) en la sesión de hoy, debido a la escalada en las protestas, con una bajada de 154 puntos en su índice.

Los estudiantes defienden sus protestas y ocupaciones como reacción a la “ilegalidad” e “injusticia” en la negociación y trámite legislativo del pacto, sellado en junio, y han hecho un llamamiento a la huelga.

Los estudiantes exigen retirar el pacto del trámite parlamentaria, imponer por ley una mayor supervisión del Legislativo sobre futuros acuerdos con China y la convocatoria de una Asamblea Nacional constitucional.

El Gobierno de Taipei ha rechazado esas exigencias y defiende el acuerdo como “beneficioso”. El Ejecutivo asegura que el pacto creará al menos 12.000 puestos de trabajo, frente a los temores de los manifestantes de que suponga pérdida de empleo, y niega las acusaciones de ilegalidad y falta de transparencia.

La no aprobación de la medida “socavará la credibilidad internacional de Taiwán”, fomentará la “marginación comercial” y la “firma de acuerdos comerciales”, advirtió el domingo Ma Ying-jeou en una rueda de prensa.

Cinco rectores taiwaneses, que representan a asociaciones universitarias, pidieron el domingo la vuelta estudiantil a clase y condenaron la ocupación del Ejecutivo, que “supera el ámbito de la libertad de expresión”.

“La protesta ha ofrecido un canal para un generalizado descontento y temores económicos, y la frustración de quienes se oponen al acercamiento a China”, dice el profesor C.Y. Huang, de la Universidad Tamkang.

La escalada de las protestas no se explica sin un profundo malestar en grupos independentistas hacia el acercamiento a China del Gobierno, la baja popularidad de Ma Ying-jeou y una fuerte barrera comunicativa entre los dirigentes gubernamentales y los jóvenes.

“Los jóvenes están habituados al lenguaje y conexión de las redes sociales y afrontan un futuro con mayor desempleo, bajos sueldos y viviendas caras”, dice en su editorial de hoy el rotativo Zhongguo Shibao.

El movimiento dispone del apoyo del opositor e independentista Partido Demócrata Progresista, de grupos contrarios al acercamiento a China, de las pequeñas y medianas empresas que se consideran afectadas por el pacto, de profesores y de los defraudados por el actual Gobierno, dentro y fuera del oficialismo.

El presidente del Parlamento taiwanés, Wang Jin-pyng, convocó una reunión entre legisladores oficialistas y opositores para acordar cómo seguir el trámite parlamentario del acuerdo, que aunque aún no ha producido resultados, parece ser la salida más probable de este enfrentamiento.

El acuerdo de servicios abre a China la impresión y publicaciones, entretenimiento, turismo y transporte, y a Taiwán, el comercio, construcción, finanzas, sanidad, turismo y transporte, entre otros.




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