La Policía china detiene a 3 sospechosos por ataque en Kunming

Policías paramilitares guardia alrededor de la estación de tren después de un ataque mortal por parte de un grupo de hombres armados con cuchillos en Kunming.- (AP)

PEKÍN (EFE).- Las autoridades chinas han arrestado a tres sospechosos más del ataque ocurrido la noche del sábado en la ciudad sureña de Kunming, en la provincia de Yunnan, en el que murieron 33 personas (entre ellos, cuatro agresores) y más de 140 resultaron heridas, confirma hoy el Ministerio de Seguridad Pública.

En un comunicado recogido por la agencia oficial Xinhua, el Gobierno chino culpa del “atentado” a una banda terrorista de ocho miembros dirigida por Abdurehim Kurban, del que no ofrece más datos.

Con estas detenciones, ya son cuatro los supuestos atacantes que la Policía china ha arrestado, después de que el mismo día del suceso hiriera a uno de los agresores, una mujer, y le pusiera bajo custodia.

Pasadas las nueve de la noche del sábado, un grupo de diez o más personas vestidas de negro y algunas de ellas enmascaradas atacaron con grandes cuchillos a los ciudadanos que se encontraron en la estación principal de la ciudad de Kunming.

En el suceso, murieron 29 personas a manos de los agresores y al menos 143 resultaron heridas, mientras que la policía mató a cuatro atacantes e hirió a otro, una mujer que se encuentra detenida, cuya identidad no ha trascendido.

El Gobierno de China calificó hoy de “carente de conciencia y humanidad” la matanza contra los viajeros de la estación de tren de Kunming, y aseguró que actuará con dureza contra los culpables.

“El Gobierno chino actuará con mano dura y de acuerdo con la ley contra estas fuerzas terroristas y violentas, sin importar qué grupo son o a quién pertenecen”, señaló en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Qin Gang.

Qin subrayó que las investigaciones sobre la masacre están en curso pero ya se encontraron indicios de que fue perpetrada por fuerzas que reivindican la creación de un “Turquestán Oriental” independiente en la región noroccidental china de Xinjiang.

El suceso de Kunming se produjo en la víspera de las reuniones políticas más importantes del año para el régimen, las asambleas anuales de los poderes legislativo y consultivo, una época en la que se suelen aumentar al máximo las medidas de seguridad, aunque especialmente en Pekín, situada a miles de kilómetros de Kunming.

De confirmarse las sospechas de Pekín sobre conexiones entre el ataque de Kunming y grupos terroristas de Xinjiang, el suceso sería el más sangriento ligado con el conflicto y sucedido fuera de la región, donde en los últimos dos años han muerto decenas de personas en enfrentamientos con las autoridades.

Xinjiang es, junto al Tíbet, uno de los polvorines étnicos del oeste de China, donde habitan varias etnias, de religión musulmana, como los uigures, comúnmente enfrentados a los de etnia han, la mayoritaria en el país.

China argumenta que en esta región operan grupos terroristas ligados a organizaciones extranjeras, mientras asociaciones de uigures en el exilio acusan a Pekín de utilizar el terrorismo para aumentar la represión en la zona y reprimir la religión y cultura de este pueblo.

El pasado octubre, cinco personas murieron (entre ellas, tres atacantes) y 40 resultaron heridas cuando un coche invadió la acera y se incendió a las puertas de la Ciudad Prohibida de Pekín, un suceso que el Gobierno también atribuyó a terrorismo de Xinjiang.

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