Expertos en Hong Kong piden “cambios” ante saturación vino importado en China

 

HONG KONG (EFE).- El sector del vino importado necesita un cambio de estrategia en China ante un mercado “saturado”, según explicaron hoy diferentes expertos durante la feria de vino más grande del continente, Vinexpo Asia, que tiene lugar estos días en Hong Kong.

“En estos momentos el mercado está un poco saturado”, dijo a los asistentes Dixon Yuan, responsable de YesMyWine, la mayor plataforma de venta de vinos importados en China, admitiendo que el crecimiento de las importaciones va más rápido que el de consumo.

En esta línea, Don Pierre, jefe en Asia de la empresa de importación de vinos ASC Fine Wines, señaló que los datos del primer trimestre del año muestran una bajada de las importaciones y reconoció un exceso de inventario de los vinos extranjeros.

Pese a que las bodegas francesas siguen siendo las principales suministradoras del vino importado, seguidas de las australianas y las españolas, estas últimas con un ritmo de crecimiento en el mercado de chino del 516 por ciento de 2008 a 2012, el 82 por ciento del vino que se consume en China es local.

En 2012, China, incluyendo Hong Kong, consumió 171 millones de cajas de vino, de las que 155 millones corresponden a vino tinto, convirtiéndose en el mercado más grande de este tipo de vino en todo el mundo.

“Tenemos que anticipar nuevas oportunidades en el sector y acercarnos a él de otra forma”, admitió Pierre.

El uso de las redes sociales y de las aplicaciones para teléfonos móviles fueron las herramientas señaladas para acceder a la nueva forma de consumo del mercado del gigante asiático.

“La gente que bebe vino en China compra por internet, y la gente que compra por internet bebe vino”, dijo Pierre.

Simon Tam, responsable de la sección de vinos para China de la casa de subastas Christie’s, se mostró más optimista sobre la evolución del sector en territorio chino, apuntando la condición de Hong Kong como lugar donde el vino extranjero entra libre de impuestos.

Tam pronosticó que en cinco años podrían entrar a concurso las primeras remesas de vino local, aunque Judy Leissner, jefa de la bodega china Grace Vineyard, añadió que “el vino chino sigue asociado a baja calidad y precios baratos”.

“El consumidor, cuando quiere gastarse dinero en vino, sigue prefiriendo el importado”, agregó.

Las copias de grandes vinos importados continúan siendo una mancha gris para adquirir una buena reputación en el mercado vinícola, que en China creció un 134 por ciento de 2008 a 2012, con expectativas de aumentar un 33 por ciento más para 2017, según datos de Vinexpo Asia.

Por consumo individual, el gigante asiático ocupa la posición 36 a nivel mundial, con 1,5 litros por persona al año, aún muy por debajo de Francia, que lidera esta lista con un consumo de 52 litros per cápita en 2012.

El esfuerzo del Gobierno chino por fomentar la expansión de este mercado en el país, a través del alquiler de suelos a precios reducidos, descuentos fiscales y facilidades de préstamos para los negocios relacionados, también ha ayudado a saturar el sector a nivel local, según Leissner.

En términos de consumo global, el gigante asiático ocupa el quinto puesto, por debajo de Estados Unidos, que dirige la lista, seguido Francia, Italia y Argentina, mientras que España ocupa el número nueve.

Los vinos blancos y rosados siguen siendo la asignatura pendiente para la conquista del mercado chino, donde “existe el tópico de que es un vino de mujeres y su aceptación en el mercado es baja”, explicó Leissner.

Agricultores de todo el mundo se dan cita esta semana en Hong Kong en la mayor feria del sector del continente, que este año acoge a 1.300 expositores de todo el mundo y por donde se espera que pasen unos 18.000 visitantes de esta edición, según los organizadores.



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