Microalgas para reducir CO2 del cemento, la investigación de Argos

Daniela García

MEDELLÍN, Colombia (EFE).- Argos, la cementera líder en Colombia y con gran trayectoria internacional, está inmersa en una investigación sobre cultivo de microalgas para reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que genera la fabricación de cemento y así contribuir al cuidado del medioambiente con nuevos productos.

Esta investigación se sustenta en que “las microalgas son tal vez 100 o 200 veces más eficientes que los árboles en la captura” de CO2, explicó a Colombia.inn, agencia operada por Efe, el ingeniero ambiental y vicepresidente de innovación de Argos, Camilo Restrepo.

Argos no sólo busca “generar riqueza económica”, según Restrepo, quien detalló que su enfoque de negocio es económico, social y ambiental, al apuntar que esos tres pilares “garantizan la verdadera sostenibilidad de la empresa a largo plazo”.

En una primera etapa, la compañía cementera creó una alianza con socios estratégicos que dio inicio al proceso de investigación, posteriormente la iniciativa logró, a través de una convocatoria del Departamento de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia (Colciencias), una exención de impuestos.

Tras esa “primera etapa”, indicó Restrepo, Argos invirtió unos 360 millones de pesos (189.473 dólares) para dotar al proyecto de mayor eficiencia en la búsqueda de “organismos capaces de capturar CO2 en concentraciones con características similares de las que salen de una fábrica de cemento”.

Para ello estableció una alianza con la Universidad EAFIT de Medellín.

El objetivo final es “acoplar este proceso de CO2 con microalgas a un proceso de fabricación de cemento en un futuro”, pero también generar con los microorganismos nuevos productos que “compensen el costo de la captura”.

De esta manera, las microalgas se han convertido en un proyecto de emprendimiento viable, el cual, según el vicepresidente de innovación de la cementera, estiman tener listo en 2019.

Hacer rentable el proyecto depende de la posibilidad de elaborar productos resultantes como biomasa, Omega 3 y 6, utilizada en la alimentación de animales, o incluso, “productos de alto valor agregado” como componentes para la industria cosmética.

Inclusive, se puede llegar a producir biocombustible, remarcó el directivo de Argos, hecho a base de biomasa, un elemento residuo muy común en todos los procesos fotosintéticos.

Los cultivos de microalgas que desarrolla Argos pueden aplicarse en muchos campos de producción y para que esta iniciativa sea rentable la compañía espera continuar gozando de la exención de impuestos en contrapartida por la reducción de emisiones de CO2.

Entre los países en los que se desarrollan cultivos destinados a capturar dióxido de carbono están Alemania, España, Canadá y Estados Unidos, de donde Argos importa los microorganismos para sus investigaciones.

Restrepo dejó claro que “Colombia es uno de los países en el mundo más propicios para hacer temas relacionados con la captura de CO2 por parte de microalgas”, al contar con condiciones geográficas óptimas y “una ventaja comparativa”.

Y es que el dióxido de carbono es uno de los gases producidos a gran escala por múltiples actividades humanas, entre ellas la producción de cemento, que registra altas emisiones.




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