Joao Pessoa, una atracción tropical brasileña aún no descubierta por turistas

Joao Pessoa, una atracción tropical brasileña aún no descubierta por turistas

 

Douglas Rocha

JOAO PESSOA (EFE).- Joao Pessoa, una de las capitales del nordeste brasileño que goza de atractivas playas, bellos paisajes y clima tropical todo el año, disfruta la tranquilidad que sus vecinas Recife y Natal perdieron desde que fueron descubiertas por el turismo mundial.

Además de gozar prácticamente de los mismos atractivos que las otras ciudades del nordeste de Brasil ya incluidas en las rutas internacionales de aviación e importantes polos turísticos, Joao Pessoa también puede ofrecer la tranquilidad típica de las pequeñas ciudades y que sus vecinas perdieron.

Pese a que no será una de las sedes del Mundial de fútbol que Brasil organizará entre junio y julio, la ciudad espera recibir parte de los turistas que asistirán a los partidos en otras ciudades del nordeste de Brasil- Recife, Salvador, Natal y Fortaleza.

Y para atraer esos visitantes que vendrán a Brasil para el Mundial, Joao Pessoa organiza la exposición “We Speak Football”, una muestra que estará abierta entre el 3 de julio y el 19 de octubre con reliquias de todos los Mundiales.

La exposición cuenta con el apoyo del Museo Nacional de Fútbol de Inglaterra y el 3-2-1 Qatar Olympic and Sport Museum.

La muestra tendrá como palco el Complejo Cabo Branco- Ciencia, Cultura y Artes, proyectado por el fallecido arquitecto Oscar Niemeyer e inaugurado en 2008.

Pese a ser una ciudad de 800.000 habitantes, la capital del estado de Paraíba vive de una tranquilidad atípica para su tamaño.

“Lo que ocurrió en Joao Pessoa fue un déficit de divulgación de muchos años. En otras regiones de Brasil son pocas las personas que conocen Joao Pessoa. La palabra que más usan los que conocen la ciudad es ‘sorprendente’ porque no imaginaban que fuese tan limpia, tan tranquila, con una gastronomía excepcional y con todas las playas apropiadas para el baño”, dijo a Efe el secretario municipal de Turismo, Roberto Brunet.

Algunos hábitos demuestran que los habitantes no están acostumbrados a la presencia de turistas.

La ciudad más oriental de Brasil cuenta con sol a partir de las 5.00 de la mañana y muchas personas ya están despiertas a esa hora.

Desde muy temprano es posible ver a cientos de personas caminando por la playa o por la avenida Cabo Branco, una de las principales de la ciudad y que la alcaldía cierra al tránsito a esa hora para que pueda ser disfrutada por peatones, patinadores y ciclistas.

El paseo marítimo es rodeado por edificaciones más pequeñas que en otras ciudades debido a que la municipalidad prohíbe las construcciones de más de tres pisos en la región.

Pese a que Paraíba no cuenta con un plato típico propio del estado, la moqueca (cazuela) a la Pontal do Cabo, la carne de sol en natas y la cocada del Mangai marcan el paladar de cualquier turista.

Además de playas, Joao Pessoa cuenta con atractivos paisajes naturales como la laguna del Parque Solón de Lucena y el río Sanhauá, en torno al cual creció la tercera ciudad más antigua de Brasil.

El centro histórico es uno de los más ricos del país y cuenta con muestras de estilos que van desde el barroco, como en el caso del conjunto arquitectónico de la iglesia de San Francisco y el convento de San Antonio, hasta el modernismo de la Asamblea Legislativa.

La vida nocturna de Joao Pessoa es poco agitada y, del mismo modo que se despierta temprano, el pessoense también se acuesta pronto, por lo que el visitante encontrará un establecimiento abierto después de las 2.00 de la madrugada.




Volver arriba