Exmilitar colombiano denuncia ejecuciones civiles

BOGOTÁ, Colombia.  (EFE).- El excapitán Adolfo Enrique Guevara Cantillo, quien en 2004 abandonó el Ejército para integrarse a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), afirmó que altos mandos de esa institución y jefes paramilitares coordinaban ejecuciones extrajudiciales y se repartían el territorio norte del país.

Eso ocurrió durante el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010), ahora candidato al Senado en las legislativas del próximo 9 de marzo, afirmó Guevara Cantillo en una entrevista con el periodista Gonzalo Guillén en la Cárcel Modelo de Barranquilla, donde está recluido por paramilitarismo, que fue publicada por la web “las2orillas”.

Precisamente ese medio en línea estuvo fuera de circulación durante el fin de semana, cuando se colgó la entrevista, y Guillén denunció a través de twitter que había sido “hackeado”. La web hoy volvió al aire.
En su testimonio, el exparamilitar conocido como alias “101”, aseguró que los “falsos positivos”, como se denominan en Colombia los asesinatos a civiles que les hacían pasar como guerrilleros muertos en combate para justificar resultados en la lucha contra la subversión, fueron una “política de Estado”.

“Me llamaban porque yo hacía el trabajo, me decían en tal parte a tal hora, quien se me bajara del carro o la motocicleta lo mataba sin preguntarle”, relató en la entrevista.

Y prosiguió- “Llegaba la RIME (Regional de Inteligencia Militar del Ejército), el Gaula (unidad militar antisecuestro), hacían el show, hacían la nota de prensa, todo coordinado con las Autodefensas”.
Sus jefes, puntualizó, le entregaban “la dinamita, el revolver”, que colocaban a la víctima para justificar que se trataba de un guerrillero y poderle acusar, por ejemplo, de haber “atentado a la línea férrea de la Drummond”.
La minera estadounidense Drummond “vivía apoyando al Gaula, con la gasolina, la comida, con todo. Así todos los falsos positivos que usted quiera. Yo los ejecuté”, asintió.

El exoficial detalló que abandonó el Ejército en 2004 después de que el entonces comandante del Ejército, el general Mario Montoya, le pidiera personalmente que matara, por orden de Uribe, a Carlos “Tijeras”, un miembro de las AUC que había asesinado a un alcalde de la Región Bananera que era “colaborador de las Autodefensas”.
“Uribe da la orden de que hay que matar a Tijera, de que tienen que matar a Tijera. La orden se la da a Montoya (…). Montoya estaba desesperado con eso”, aseguró el exparamilitar.

En esas fechas, el expresidente había dicho públicamente que quería “vivo o dado de baja en combate” a Tijeras.
Guevara Cantillo, que entonces era jefe de inteligencia del Gaula en la región del Magdalena, se negó a ejecutar la orden, según reveló, y abandonó el Ejército para pasar a trabajar exclusivamente con las AUC como hombre de confianza del jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”, con el que venía colaborando desde 1998.
También detalló que en 2002, poco después de la llegada de Uribe a la Presidencia, se celebró una reunión en Santa Marta, a la que él mismo asistió, en la que se decidió el reparto del territorio norte del país entre el Ejército y las AUC para combatir el secuestro.

“La fuerza pública no podía con eso, nos repartimos la zona”, concluyó este exoficial.

Las AUC se desmovilizaron en 2006 tras un acuerdo con el presidente Uribe y la mayoría de sus líderes están encarcelados, pero muchos de sus integrantes pasaron a engrosar las filas de lo que hoy se llaman bandas criminales o “bacrim”.

Uribe es candidato al Senado en las elecciones legislativas de marzo, a las que seguirán las presidenciales en mayo.

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