Escasa producción afecta recaudación tributaria en Venezuela

 

CARACAS (Notimex).- El sector privado venezolano tiene una parálisis cuyo origen es cambiario y esa situación afecta el empleo y el pago de impuestos, ya que sin ventas es imposible tributar al fisco nacional’, afirmó hoy el economista privado Orlando Ochoa.

‘Las industrias están colocando menos producción, por eso las ventas han caído y en consecuencia los contribuyentes aportan menos’, precisó el catedrático de la privada Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), en conversación que sostuvo con Notimex.

Ochoa resaltó que las estadísticas oficiales revelan que los ingresos mediante el cobro de impuestos ya no registra el comportamiento de años anteriores, y en lo que va de este año la recaudación ha mermado en un 15.00 por ciento.

‘Para incrementa el peso de las rentas internas el gobierno ha anunciado la ejecución de una reforma tributaria, pero dichos ajustes no se han concretado y el bajo desempeño de la economía comienza a golpear los ingresos’, añadió el analista.

Advirtió que para este año el Servicio Nacional de Información y Administración Tributaria (Seniat), tendría que aportar al fisco nacional más de 317 millardos de bolívares, pues aspiran subir la contribución de empresas públicas y privadas a un 95.00 por ciento.

‘Sin embargo desde ya podemos asegurar que esta meta tendrá obstáculos, pues la planta industrial se encuentra operando a media máquina por falta de materia prima’, aclaró el coordinador de la Asociación Civil Pensar en Venezuela (ACPV).

Ochoa agregó que aunado a la contracción que tienen los sectores con más peso en la economía venezolana se suma la aplicación de la Ley de Precios Justos que impone un techo de 30.00 por ciento a las ganancias.

Y explicó que además, ‘el Impuesto Sobre la Renta (ISLR) grava las ganancias que se obtienen en un ejercicio fiscal y al fijarse un límite al enriquecimiento neto de las industrias, por ende se reducen las contribuciones’.

Finalmente, recordó que el gobierno aspira obtener más recursos a través del nuevo esquema cambiario (Sicad II), lo que evidentemente incidirá en un incremento del gasto público, y por ende, necesariamente tendrá que echar mano a la devaluación y el endeudamiento.

 




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