Enfrenta Venezuela escasez de pan y pastas por falta de trigo

 

CARACAS (Notimex).- La falta de harina de trigo obligó a las panaderías de Venezuela a disminuir, y en ocasiones paralizar la elaboración de pan, y la producción de pastas alimenticias, informó el directivo del gremio de trabajadores harineros, Manuel Romero.

‘Tanto los industriales del pan, como los de las pastas sufren pérdidas millonarias al no poder fabricar sus productos que son de gran demanda’, precisó este martes Manuel Romero, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Harina (Sintra-harina).

Romero, en dialogo con Notimex, destacó que la situación en las industrias procesadoras de pastas es grave, ya que los inventarios se agotaron y es notorio el desabastecimiento de la pasta fabricada en el país en los abastos y supermercados.

Detalló que las principales industrias del sector carecen de trigo para trabajar y están a la espera de la autorización de liquidación de las divisas necesarias, para reanudar la importación del insumo, el cual no se produce en Venezuela.

‘Sin embargo, pareciera que la economía se mueve a una velocidad supersónica y la autorización de las divisas avanza a paso de morrocoy, pues los retardos han sido prolongados y seguimos esperando los dólares para importar los insumos’, recalcó Romero.

Recordó que “la empresa fabricante de las pastas ‘Primor’ y ‘Gran Señora’, que abastece el 70 por ciento del consumo interno, paralizó recientemente sus operaciones, al agotarse los inventarios de trigo que habían obtenido mediante préstamos de otras empresas”.

Romero afirmó que alertó de manera oportuna y responsable al gobierno sobre los riesgos de retrasar la liquidación de divisas para el pago de la deuda con los proveedores, y sus efectos sobre la producción de un rubro que forma parte de la dieta básica de los venezolanos.

‘El plato popular que tenían los venezolanos (la pasta con sardinas), corre el riesgo de desaparecer, pues únicamente se consiguen los tallarines y macarrones importados de Italia, que por sus altos precios solo pueden adquirirlos funcionarios del régimen’, afirmó.

Indicó que la industria del pan beneficia directamente a unas 180 mil familias venezolanas y a un millón 200 mil de forma indirecta, mientras que las plantas que elaboran pastas alimenticias producen empleo para unos 200 mil venezolanos.

 




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