El gobierno de Maduro, "inútil"

El gobierno de Maduro, “inútil”

Nueva protesta en Caracas liderada por estudiantes

Un grupo de manifestantes lanza piedras a la Guardia Nacional Bolivariana en una protesta contra el gobierno ayer en Caracas

CARACAS (AP).- Miles de personas, en su mayoría estudiantes universitarios, protestaron ayer contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro, al que califican de “inútil”, como parte de las manifestaciones que durante las últimas cuatro semanas han dejado 18 muertos y más de 260 heridos.

“Esto no es una lucha de ideologías, es el pueblo que salió a las calles contra el gobierno por ineficiente e inútil”, dijo Juan Requesens, líder estudiantil de la Universidad Central de Venezuela, al dirigirse a la multitud congregada en una plaza del sector de clase media de Chacao, en el este de la capital.

Los estudiantes de ocho universidades privadas y públicas, madres y profesionales jóvenes partieron con banderas venezolanas y gorras con los colores patrios desde cuatro puntos del este de Caracas y tras marchar varios centros de metros se concentraron en una plaza del municipio Chacao, gobernado por la oposición.

Los manifestantes se quejan de la escasez de alimentos básicos que afecta al país desde el año pasado, la inflación, que en enero alcanzaba 56% anual, y el alto índice de inseguridad, que con 79 muertes por cada 100,000 habitantes colocan a Venezuela como uno de los países con mayor tasa de homicidios.

Belissa Vegas, una administradora de empresas, madre de dos jóvenes universitarios y vecina del este de Caracas, narró que durante la manifestación que en 2011 vivió “horas horrorosas” cuando uno de sus hijos fue secuestrado y liberado tras el pago de un rescate.

Una de las marchas fue contra la escasez de productos básicos, que obliga a los habitantes, pobres y acomodados, a hacer largas filas en los centros comerciales y mercados subsidiados del gobierno para conseguir, de manera racionada, aceite, harina, arroz, papel higiénico.

Con el lema “Caracas se moviliza”, los estudiantes de la universidad privada Alejandro de Humboldt protestaron contra la supuesta censura que ejerce el gobierno sobre medios de comunicación. Uno de los alumnos de esa casa de estudios, Alejandro da Costa, murió de un balazo el 12 de febrero durante una protesta antigubernamental. Estudiantes de otras dos universidades marcharon contra la inseguridad, mientras que alumnos de otras dos universidades protestaron contra la impunidad y la corrupción. Los manifestantes incluyeron en sus demandas el reclamo de que liberen a todos los estudiantes detenidos durante las protestas. “Que se cree una comisión de la verdad para juzgar a los responsables de las (18) muertes” durante las protestas, dijo, Francisco Matheus, estudiante de Derecho de 21 años. Tras concluir la multitudinaria concentración, algunos manifestantes en la zona residencial de Altamira lanzaron piedras y neumáticos en llamas contra un cordón de agentes de la Guardia Nacional, quienes respondieron con gases lacrimógenos. La capital venezolana estaba aletargada por un largo feriado de siete días, que incluye tres jornadas del carnaval y dos días de descanso decretados por el gobierno para conmemorar el aniversario 25 del movimiento popular conocido como “el caracazo”. “La felicidad vencerá a los amargados”, dijo ayer el presidente Maduro al acudir a un centro de recreación en una urbanización popular en el sur de Caracas. “Ha vencido el pueblo de Venezuela porque ha vencido la felicidad y la paz”. De forma paralela a las manifestaciones, el gobierno desplegó un amplio operativo para que la población saliera de Caracas como parte de largo asueto. Mientras miles de personas salieron el fin de semana en sus vehículos o en autobuses del gobierno hacia las playas cercanas a la capital, otras miles acudieron el sábado y el domingo a fiestas de carnaval celebradas por las autoridades en las principales plazas de Caracas, donde sensuales bailarinas con escasa ropa y coloridas plumas deleitaban a los asistentes, mientras los niños disfrutaban de juegos inflables. Maduro, de 51 años, ha insistido que las protestas contra su gobierno representan “un golpe de Estado continuado” de la “derecha fascista” apoyada por Estados Unidos. El 26 de febrero Maduro encabezó en la sede del gobierno una conferencia por la paz en la que representantes del sector privado insistieron que el país atraviesa por una situación económica difícil y que requiere cambios. A la reunión no asistieron los representantes de la oposición. Ramón Muchacho, alcalde de Chacao y que participó el domingo en la protesta, explicó a la AP que no puede sentarse a negociar con Maduro si el gobierno no da señales que no habrá represión en las manifestaciones. El viernes por la noche hubo un violento incidente en Altamira, zona de clase media alta, cuando decenas de manifestantes comenzaron a lanzar bombas incendiarias, piedras y botellas contra los agentes de la Guardia Nacional que custodiaban la zona. En el incidente resultaron heridas por pedigones cuatro personas, informó Muchacho. Más de 40 personas fueron detenidas, confirmó en Twitter la jefa de prensa de la Presidencia, Teresa Maniglia. El Ministerio Público aseguró el domingo en un comunicado que liberó a una italiana y a un portugués detenidos en los incidentes del viernes, mientras que las autoridades presentaron cargos contra 41 personas, entre ellos dos menores, por posesión de “sustancias incendiarias, instigación pública, obstaculización de vías públicas y ultraje a funcionario público”. Las 41 personas fueron liberadas con la medida cautelar de presentarse cada 30 días. En otras zonas de Venezuela, como la industrial ciudad de Valencia, al oeste de la capital, Mérida y San Cristóbal, cerca de la frontera con Colombia, los manifestantes mantienen desde hace varios días barricadas y obstáculos para impedir el ingreso de los militares, policías y grupos afines al gobierno.Un miembro de la Guardia Nacional murió el viernes baleado cuando junto con sus compañeros trataba de retirar una barricada en un barrio popular de Valencia.Las protestas son la primera crisis que enfrenta Maduro desde que asumió la presidencia en abril de 2013.




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