Bolivianos se emocionan en La Paz al seguir el lanzamiento de su satélite

 

LA PAZ (EFE).- Centenares de bolivianos reunidos hoy en La Paz siguieron emocionados la puesta en órbita del primer satélite de telecomunicaciones de su país, el “Túpac Katari”, que fue lanzado desde la base espacial de Xichang (suroeste de China).

El Gobierno boliviano montó un escenario y una pantalla gigante en la plaza Murillo de La Paz, donde están el Palacio de Gobierno y el Parlamento, para que la gente pudiera observar la transmisión del lanzamiento del satélite desde China.

Pese a que caía una llovizna, centenares de personas llegaron hasta el lugar con banderas bolivianas, wiphalas (las multicolores enseñas ajedrezadas que identifican a los indígenas del altiplano), globos y pequeñas réplicas del satélite.

El vicepresidente del país, Álvaro García Linera, que ejerce la presidencia interina por el viaje de Evo Morales a China, dijo que los bolivianos están hoy “muy orgullosos” y “dignos” al ver en el espacio la bandera del país y la wiphala.

“A partir de hoy Bolivia pisa fuerte en el mundo y nunca más seremos un pequeño país lastimero ni mendigo. Somos un país preparado para ser grande, para tener ciencia y tecnología, para construir un gran continente y una gran civilización de hermandad”, sostuvo emocionado García Linera.

Al observar el lanzamiento del satélite, derramaron lágrimas varios de los asistentes, incluidos el vicepresidente y la presidenta del Senado, la oficialista Gabriela Montaño.

El satélite, fruto de un acuerdo de cooperación firmado por ambos países en 2009, fue construido por la Corporación Industrial Gran Muralla, subsidiaria de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China.

Su coste asciende a 300 millones de dólares, financiados en un 85 % con un crédito del Banco de Desarrollo de China y el 15 % restante es un aporte del Estado boliviano.

El “Túpac Katari”, bautizado con el nombre del líder indígena que se rebeló contra el imperio español en el siglo XVIII, beneficiará sobre todo a áreas rurales de Bolivia, a las que facilitará el acceso a internet y brindará apoyo en programas de educación a distancia, seguridad y defensa.

Con una vida útil de 15 años, el satélite tardará unos 14 días en estabilizar su órbita y conectarse con las dos estaciones bolivianas de control, y se prevé que comenzará a funcionar plenamente a finales de marzo o principios de abril de 2014.




Volver arriba